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Harvard, a examen

Ciudadanos de origen asiático piden igualdad de derechos en la educación, la víspera del inicio del juicio contra Harvard. / BRYAN SNIDER/REUTERS
Ciudadanos de origen asiático piden igualdad de derechos en la educación, la víspera del inicio del juicio contra Harvard. / BRYAN SNIDER/REUTERS

Juzgan a la prestigiosa universidad por primar la admisión de latinos y afroamericanos. La acusación cuenta con el respaldo de Trump y el caso podría alterar el sistema de acceso en las facultades americanas

JOSEBA VÁZQUEZ

El insaciable Donald Trump ha encontrado un nuevo flanco por el que atacar a dos de sus objetivos predilectos: el legado de su antecesor, Barack Obama, y todo lo que huela a norma favorable para las comunidades latina y afroamericana. Consecuente con ello, no ha dudado en dar las instrucciones oportunas para que la maquinaria de su Administración respalde la denuncia de más de 60 organizaciones asiático-estadounidenses que acusan a la Universidad de Harvard de ejercer sobre sus ciudadanos discriminación racial en el proceso de admisión, en favor, precisamente, de los estudiantes negros e hispanos. El centro académico, uno de los más elitistas y prestigiosos del mundo, atiende cada curso escolar apenas 2.000 de las más de 40.000 solicitudes de matrícula que recibe. Y, en efecto, al margen de otros aspectos, su mecanismo de selección establece una discriminación positiva -en inglés 'acción afirmativa'- enfocada a «garantizar la diversidad» dentro de su campus, dando prioridad a las dos comunidades citadas. Dicen los rectores de Harvard que sin este filtro la universidad «no podría cumplir sus objetivos académicos».

 

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