El Gobierno Vasco propone elevar «desde ya» a 18 semanas los permisos por parentalidad a los funcionarios

Josu Erkoreka, a su llegada ayer al Parlamento, junto al lehendakari, Iñigo Urkullu/
Josu Erkoreka, a su llegada ayer al Parlamento, junto al lehendakari, Iñigo Urkullu

El Ejecutivo quiere que, «desde ya», las 70.000 personas que trabajan en la Administración pública en Euskadi puedan acogerse a esta medida

JULIO ARRIETA

Josu Erkoreka ha dado a conocer este viernes, en la sesión de control del Parlamento Vasco, que el Gobierno va a proponer a las centrales sindicales de la función pública poner en marcha, «ya mismo», los nuevos permisos parentales, «remunerados 100%, equiparados e intransferibles» entre ambas personas que integren la pareja y trabajen en la Administración pública vasca. El Ejecutivo vasco, según ha detallado su portavoz, quiere elevar a 18 semanas estos permisos por parentalidad, para que los 70.000 funcionarios que trabajan en la Administración puedan acogerse a esta medida, «100% remunerado e intransferible».

Estas 18 semanas son dos más que las contempladas en la propuesta inicial realizada en el Proyecto de Ley de Empleo Público enviado el año pasado a la Cámara Vasca, que aún está en fase de tramitación, y también dos más que las 16 aprobadas recientemente para todos los progenitores vascos y que podrán cogerse a partir de otoño. Erkoreka ha precisado que el Gobierno llevará esta iniciativa a la reunión de la próxima Mesa General de la Función Pública con el objetivo de concretar los detalles y pactarlos con los sindicatos, a fin de poder aplicarla cuanto antes, sin esperar a la tramitación parlamentaria de la futura Ley de Empleo Público Vasco.

El objetivo es favorecer la conciliación de quienes trabajan en la función pública vasca –en Administración General, Seguridad, Osakidetza, Educación y Administración de Justicia–. En palabras de Erkoreka, se trata de dar «un salto cualitativo en materia de igualdad plena de mujeres y hombres, y contribuir, así, a corregir el desequilibrio que supone el reparto desigual de tareas de cuidado de hijos e hijas entre ambos sexos».

Desde el Gobierno Vasco, que lleva su propia hoja de ruta en materia de conciliación igualitaria, por delante de la del Ejecutivo central, se ha subrayado que, tal y como ha expresado a este respecto Emakunde en numerosas ocasiones, las administraciones públicas «tienen la obligación de ejercer un papel tractor y promover que los hombres puedan corresponsabilizarse» del trabajo doméstico y la crianza. «Está demostrado que la implicación de los hombres en el cuidado de hijos e hijas es un elemento clave para el empoderamiento de las mujeres, su desarrollo y bienestar, que fomenta la natalidad, y que contribuye al bienestar emocional de los propios hombres, además de ser un elemento clave en la prevención de la violencia de género», han añadido.

El Ejecutivo quiere también ser «respetuoso e integrador con todos los modelos de familia» y, así, quiere otorgar estos permisos, por igual, a ambos integrantes de la pareja, «independientemente de su sexo o motivo de la parentalidad: nacimiento, adopción, o acogimiento familiar».