El Gobierno Vasco entrega 116 certificados para impulsar el euskera en las residencias

Los cuidadores que recogieron sus certificados de euskera ayer en el palacio de Aiete. /UNANUE
Los cuidadores que recogieron sus certificados de euskera ayer en el palacio de Aiete. / UNANUE

El objetivo es que usuarios acostumbrados a hablar en euskera puedan hacerlo también con sus cuidadores en los centros sociosanitarios

ELENE MENDIOLA

Dentro del proyecto de mejora de la asistencia en las residencias de Gipuzkoa, 138 cuidadoras aprendieron o mejoraron su euskera para que los usuarios que se desenvuelven mejor en este idioma, o que incluso no saben castellano o se les ha olvidado, reciban una mejor atención. Ese fue el principal propósito de más de cien trabajadores que se presentaron al examen B2 de euskera de HABE y de los cualos 116 -el 84% del total- lo aprobaron. Ayer, todos ellos obtuvieron un reconocimiento en forma de diploma por parte de la Diputación Foral y el Gobierno Vasco.

En la entrega estuvo presente Bingen Zupiria, consejero de Cultura y Política Lingüística. Zupiria comentó que la amenaza más grande que tiene el euskera es su falta de uso. «Un idioma no es una herramienta que se deba guardar en la cabeza. Si realmente queremos preservar el euskera debemos llevarlo desde la cabeza y el corazón hasta nuestra boca. Esto hará que permanezca vivo», explicó. «En este sentido, el trabajo que habéis hecho para emplear el idioma en el día a día es muy importante, tanto para el euskera como para la labor que realizáis en las residencias», se dirigió a los trabajadores.

Por su parte Maite Peña, diputada de Servicios Sociales, quiso acentuar la importancia de avanzar todavía más en el modelo de cuidado de las residencias y la igualdad lingüística: «Nuestro objetivo es ofrecer el mejor cuidado y atención, respondiendo a los deseos y, principalmente, a las necesidades de las personas usuarias». Y, en este sentido, teniendo en cuenta el trabajo que hicieron los cuidadores estos meses por manejarse en el idioma, «hay mucho que celebrar», añadió Peña.

Además de estos responsables políticos estuvieron en el acto Miren Dobaran, viceconsejera de Política Lingüística, y Garbiñe Mendizabal, directora foral de Igualdad Lingüística. Así como los directores de las residencias en las que trabajan los cuidadores que se habían presentado al examen de HABE: Deiane Madinabeitia, de Aita Menni; Jon Olaizola, de Biharko; Jorge Ortega, de Clece; Antonio Rufo, de Eulen; y Ziortza Artola, de Zu eta Biok.

Un cambio de chip

Los trabajadores eran los verdaderos protagonistas del día y aprovecharon la oportunidad que se les brindó en el pequeño escenario que montaron en el palacio de Aiete, para contar a los demás asistentes su experiencia en este proyecto.

Entre todos los reconocidos ayer, Nieves Altuna, de Aita Menni, Itziar Azpiazu, de Biharko, y Vanesa Cerrajero, de Eulen, fueron las encargadas de relatar en qué consistió realmente esta experiencia aprendiendo y mejorando su euskera para relacionarse mejor con los usuarios. Para ellas, en realidad, «el examen fue una pequeña sacudida, un cambio de chip. Nosotras ya hablábamos en euskera, pero nos ha hecho falta algo así para tomar conciencia. Ahora hablamos entre nosotros y con los usuarios en euskera».