El general de los jesuitas aboga por «llevar la universidad a los desplazados»

El general de los jesuitas aboga por «llevar la universidad a los desplazados»

Arturo Sosa, padre general de la Compañía de Jesús, ha pedido «esfuerzos especiales» para que la educación universitaria que ofrece su congregación alcance a los desplazados

AGENCIASSan Sebastián

El padre general de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, ha pedido hoy «esfuerzos especiales» para que la educación universitaria que ofrece su congregación alcance a «lo marginados, empobrecidos, refugiados y desplazados por causa de las injustas relaciones sociales que dominan el mundo actual».

Sosa ha hecho este emplazamiento durante la conferencia que ha pronunciado en el santuario de Loiola de Azpeitia con motivo de la cuarta jornada de la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior, foro que reúne hasta mañana en el País Vasco a los rectores y responsables de 200 centros de estudios superiores jesuitas de diferentes partes del mundo.

En la jornada desarrollada hoy en Loiola, Sosa ha ofrecido una charla titulada «La universidad fuente de vida reconciliada», tras la que se ha constituido la nueva Asociación Internacional de Universidades Jesuitas (IAJU), que dotará a toda la red universitaria jesuita de «naturaleza jurídica, estructura y estabilidad».

Según informa en una nota la Universidad de Deusto, sede de este encuentro, Sosa ha hecho referencia en su conferencia a los «dos desafíos» a los que se enfrentan en la actualidad las universidades jesuitas en el mundo, el primero de los cuales pasa por «alcanzar las zonas geográficamente alejadas o socialmente marginadas».

«Somos enviados a donde no es fácil llegar u otros evitan hacerlo. La educación universitaria ofrecida por la Compañía de Jesús quiere estar abierta a todos y está llamada a hacer esfuerzos especiales para alcanzar a los marginados, empobrecidos, refugiados y desplazados por causa de las injustas relaciones sociales que dominan el mundo actual», ha señalado el padre general.

El segundo de estos retos y «quizás el mandato más complejo», según Sosa, pasa por «provocar el cambio cultural de la magnitud necesaria para crear un ambiente sano y seguro para todos y cada uno de los seres humanos».

«Promover este cambio es tocar las estructuras de la injusticia de las actuales sociedades humanas, con todos los riesgos que esto supone. Una cultura de la salvaguarda encarnaría de una forma singular el respeto de los Derechos Humanos», ha dicho.

Tras la ponencia de Sosa, se ha firmado el acta fundacional de la IAJU, una asociación que tiene como objetivos «contribuir al desarrollo de la educación superior jesuita y su misión a través de la promoción de proyectos y programas que mejoran la calidad de estas instituciones», además de «promover la expansión de la educación superior jesuita para los marginados y los pobres siempre que sea posible».

La Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior que se ha desarrollado en Bilbao y Azpeitia desde el pasado domingo, finalizará mañana en la capital vizcaína con la presentación de los proyectos resultantes de los trabajos en grupos y con la sesión plenaria en la que se darán a conocer los informes, conclusiones y recomendaciones del encuentro.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos