La familia alemana que ha vivido 3.000 años en el mismo pueblo: «Es el árbol genealógico más largo del mundo»
«Antes del descubrimiento podía rastrear mi familia hasta el año 1550. Ahora puedo retroceder 120 generaciones»
J.M.
Lunes, 10 de noviembre 2025, 12:30
En el corazón del macizo del Harz, en la Baja Sajonia alemana, la historia de una familia se remonta más lejos de lo que nadie habría imaginado. Allí, en el pequeño pueblo de Förste, vive Manfred Huchthausen, un maestro jubilado que puede afirmar con orgullo que su familia ha habitado la misma zona durante más de 3.000 años.
El descubrimiento se ha hecho posible gracias al empeño de este ciudadano que durante décadas estudió el árbol genealógico de sus ancestros hasta remontarse 120 generaciones atrás así como a un estudio genético desarrollado por científicos de la Universidad de Gotinga, quienes compararon el ADN de habitantes actuales del sur del Harz con restos humanos hallados en la Cueva de Lichtenstein, a solo dos kilómetros de Förste.
Un hallazgo arqueológico sin precentes
Los comienzos de este hallazgo se remontan a 1980, año en el que fue descubierta la Cueva de Lichtenstein, que se había mantenido sellada durante milenios y en cuyo interior los arqueólogos encontraron los esqueletos de más de 20 personas —hombres, mujeres y niños— junto con objetos de bronce, huesos de animales y utensilios rituales que databan de entre el 1000 y 700 a.C., en plena Edad de Bronce.
Durante los trabajos arqueológicos, los científicos comprobaron además que los huesos estaban excepcionalmente bien conservados gracias a una capa de calcio que los protegió del paso del tiempo. Esto permitió extraer ADN utilizable y reconstruir las relaciones familiares entre los individuos enterrados allí, descubriéndose que todos ellos pertenecían a un mismo clan prehistórico del Harz.
Años más tarde, los investigadores lanzaron una convocatoria en la región para analizar muestras de saliva de vecinos actuales. De los más de 300 participantes, solo dos hombres coincidieron genéticamente con el patrón único hallado en la cueva: Manfred Huchthausen, de Förste, y Uwe Lange, topógrafo residente en el cercano pueblo de Nienstedt.
El árbol genealógico más largo del mundo
El hallazgo, publicado recientemente por el diario Bild, ha sido calificado como el árbol genealógico más largo comprobado científicamente en el mundo. Según los investigadores, ambos hombres descienden directamente de los habitantes de la cueva, lo que significa que sus ancestros nunca se desplazaron más de dos kilómetros en tres milenios.
«Antes del descubrimiento podía rastrear mi familia hasta el año 1550. Ahora puedo retroceder 120 generaciones. Es increíble pensar que mis antepasados vivieron, trabajaron y murieron en el mismo lugar donde yo crecí. Desde que sé esto, veo mi tierra con otros ojos», señaló Manfred Huchtausen orgulloso.