Las enfermeras exigen a Salud que su trabajo en las privadas puntúe en las OPE

Foto de familia de las enfermeras homenajeadas ayer en el salón de plenos del Ayuntamiento de Donostia por cumplir 25 años como colegiadas./LUSA
Foto de familia de las enfermeras homenajeadas ayer en el salón de plenos del Ayuntamiento de Donostia por cumplir 25 años como colegiadas. / LUSA

Reivindicaciones y homenajes protagonizan el Día Internacional de la Enfermería para el Colegio Oficial de Gipuzkoa

Iker Marín
IKER MARÍNSAN SEBASTIÁN.

Celebración y reivindicación. Bajo estos parámetros celebró ayer el Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa (COEGI) los actos con los que conmemora el Día Internacional de la Enfermería de este próximo domingo. Eneko Goia, alcalde de Donostia, acogió a los representantes del colectivo sanitario más numeroso de Gipuzkoa en el salón de plenos del Ayuntamiento de San Sebastián. Tras el parlamento del primer edil donostiarra, y la presentación de los actos por parte de Pilar Lekuona, presidenta de COEGI, se procedió a realizar dos homenajes. El primero a la enfermera Joana Aramburu, por una actuación realizada ante una situación de emergencia, y el segundo a las enfermeras que en este 2019 cumplen 25 años de colegiación. Además, los niños del coro Easo Gaztetxo Abesbatza interpretaron por primera vez en euskera el himno de la enfermería. Tras el apartado musical, se celebró una mesa redonda bajo el título: 'Envejecimiento y vulnerabilidad. ¿Cómo abordarlo? Desde un abordaje multidisciplinar y comunitario', que fue moderado por Lourdes Pérez, subdirectora de este periódico. Hasta aquí la celebración.

Porque COEGI, que aglutina a 5.226 enfermeras y enfermeros colegiados en Gipuzkoa, trabaja en varios temas vitales para el futuro desarrollo de esta profesión. Comenzando por el tema tratado en la mesa redonda de ayer, que Lekuona define como «el tema estrella del momento, y de los próximos años». La presidenta de COEGI reclama «acciones comunes» para hacer frente a «la vulnerabilidad que supone el hacerse mayor». Explica que el sistema sanitario se está encontrando «con un buen número de personas que están enfrentándose al envejecimiento con muchísima fragilidad, solas, sin tener recursos para poder salir de sus casas, sin poder hacer la compra, con necesidad de tener a alguien cerca para asearles. Son personas multimedicadas y pluripatológicas en la gran mayoría de las veces. Y necesitan ayuda». Considera Lekuona que «las enfermeras tenemos mucho que decir y hacer para ayudar a estas personas». Para ello reclama a la sanidad pública «menos parches, más recursos y una buena estructura a nivel de Atención Primaria para hacer ese abordaje». Cree que «la ciudadanía demanda el trabajo de las enfermeras». Trabajando, «eso sí, de manera transversal y en coordinación con el resto de profesionales sanitarios».

Otro tema que preocupa y mucho en COEGI está directamente relacionado con las Ofertas Públicas de Empleo de Osakidetza. Concretamente denuncian que el trabajo realizado por las enfermeras en las clínicas privadas no puntúa en las OPE del Servicio Vasco de Salud, algo que «ni entendemos ni compartimos». Al hilo de esta reivindicación «histórica», dice la presidenta del Colegio que «más vale una enfermera que tenga conocimientos a otras que no los tenga. Hay muchas compañeras que aunque no se presentan a las convocatorias de OPE, llevan años trabajando en quirófanos, con pacientes críticos, en emergencias, en plantas... son experimentadas. Y muchas de ellas compaginan la atención a pacientes en la privada y la pública, pero en las OPE solo les cuanta este último apartado. No puede ser». Tiene claro que «la experiencia de estas enfermeras debe estar presente en algún porcentaje en las OPE. Hay que reconocer su trabajo».

Ratios ajustados por paciente

Hay más temas en los que está trabajando la Junta Directiva de COEGI. Entre los más destacados está la «prescripción enfermera». Desde el Colegio demandan y están a la espera y expectantes para que se habilite en la CAV esta acreditación que depende del Gobierno Vasco y conocer cuál va ser su papel en el nuevo espacio sanitario. Además, persiguen tener unos ratios ajustados de pacientes por enfermera. En la actualidad, la media europea es de 8,8 enfermeras por cada 1.000 habitantes y en Euskadi la cifra se sitúa en 7,1 enfermeras por ese mismo número de ciudadanos. «Necesitamos una ley que regule un máximo de pacientes por enfermera para garantizar su seguridad y una mejor asistencia», dice Lekuona. De hecho, solicitan una ley similar a la que ya funciona en Educación, «que establece el número máximo de alumnas por docente para garantizar la calidad de la enseñanza».

Las últimas peticiones que están marcadas en la agenda de COEGI tienen que ver con la enfermería escolar y con el programa de atención a las enfermeras enfermas. Sobre la primera línea de trabajo dice Lekuona que «hemos mantenido reuniones con los Departamentos vascos de Salud y Educación y vamos a seguir trabajando para conseguir la implantación de esta figura, tan necesaria en los colegios. Es algo que nos han trasladado las asociaciones de padres y las asociaciones de pacientes», reconoce. Sobre la segunda, explica que «Euskadi cuenta con el PAIME, Programa de Atención Integral al Médico Enfermo, y consideramos un agravio comparativo que, siendo el colectivo profesional más numeroso del sector, Enfermería no cuente con un programa similar».