Emakunde pide que los procesados por ataques machistas no custodien a sus hijos

Emakunde pide que los procesados por ataques machistas no custodien a sus hijos

Landaida exige una mayor formación de la judicatura para poder atender de forma adecuada a los menores en los casos de custodio y maltrato

AGENCIASSAN SEBASTIÁN.

La directora de Emakunde, Izaskun Landaida, elevó ayer la reforma de la conocida como Ley de custodia compartida y demandó una mayor formación en la judicatura para poder atender al interés de los menores en los casos en los que uno de los progenitores sea investigado por violencia de género. Landaida opinó de esta manera en la comisión parlamentaria sobre la modificación de esta norma que tramita el Parlamento Vasco a instancias de EH Bildu.

Con esta reforma se plantea que los progenitores que se encuentren inmersos en procesos judiciales por violencia de género, tengan o no tengan algún tipo de sentencia, no puedan obtener la guardia y custodia de sus hijos, y que tampoco puedan acceder a un régimen de comunicación o visitas.

La directora de Emakunde recuerda que la institución «no tiene nada qué decir» cuando la custodia compartida se pacta entre los dos progenitores, pero que sí considera que los problemas pueden surgir cuando no hay acuerdo entre ellos y son los jueces los que deciden.

Así las cosas, la directora de Emakunde subraya que no hay un régimen de custodia «ideal que sirva para todos los casos» y que en caso de violencia contra las mujeres lo prioritario es proteger el interés de los hijos, lo que requiere un análisis «exhaustivo» del caso.

En este sentido, desde Emakunde dejan claro que «la custodia compartida preferente no aporta suficientes garantías» cuando hay casos de violencia machista, sino que contribuye a «perpetuar» estas situaciones de maltrato contra las mujeres.

Por ello, Landaida defiende que en estas circunstancias «no cabe ningún tipo de guarda ni de visitas», aunque no exista sentencia y el caso esté en fase de investigación, por lo que ha opinado que esta reforma es una «buena oportunidad» para «perfeccionar» la norma poniendo el foco «en la mejor forma de proteger a los menores».

Víctimas directas

Asimismo, Landaida recuerda que los menores son víctimas directas de la violencia machista y ha lamentado que haya «bastantes reticencias» por parte de los jueces para limitar las visitas a los hijos de padres investigados por violencia machista contra sus exparejas.

Landaida, que asegura que esta limitación no es de ninguna forma contraria a la presunción de inocencia, sino que busca prevenir «daños físicos y morales», considera imprescindible que jueces y fiscales reciban más formación especializada y con perspectiva de género para que cuenten con «herramientas adecuadas para decidir en situaciones complicadas».

Por eso, Landaida explica que en Euskadi, hasta la fecha, no se han llevado a cabo estudios sobre las consecuencias de la aplicación de la custodia compartida impuesta, pero sí se ha referido a informes hechos en Estados Unidos que apuntan a que este modelo «constituye una forma más de violencia de género contra los hijos y las madres».