ELA critica el nuevo modelo de comedores escolares planteado por Educación

ELA critica el nuevo modelo de comedores escolares planteado por Educación

DV

El sindicato ELA ha denunciado este martes el nuevo modelo de comedores escolares aprobado por el Gobierno Vasco porque considera que «se deja en manos de las familias la carga que supone su administración» y «se pone en riesgo el empleo de las condiciones laborales de cientos de trabajadores».

El Departamento de Educación da la posibilidad a las AMPA, las asociaciones de padres y madres de alumnos, de gestionar de manera directa este servicio, desde la contratación del personal, siguiendo por la compra de alimentos y la gestión total de los comedores.

Para el sindicato abertzale, además de considerar que la medida «es contraria a los derechos de los trabajadores y ha tenido el rechazado de las AMPA», recuerda que los comedores escolares «son servicios públicos, y que su organización y gestión es responsabilidad de la administración pública». Por ello entiende que el Ejecutivo «no puede actuar con semejante dejación y echar toda la responsabilidad sobre las espaldas de las familias, dejando los comedores en manos de la militancia de ellas».

ELA asegura que, ante las dificultades que van a tener las AMPA para poner en marcha estos servicios en los colegios, la intención real del Ejecutivo vasco es «mantener la situación como está, haciendo imposible el cambio de modelo en los centros que así lo desean». Es decir, «no avanzar en la dirección que muchos vemos imprescindible y que reivindicamos, e ir más allá en la privatización del sector».

Esa situación actual es consecuencia de una orden dictaminada en marzo del año 2000 «por la que el gobierno se quita de encima la responsabilidad de gestionar los comedores, reduce la autonomía y la capacidad de decidir de los centros, e impone un modelo que beneficia el negocio de las grandes empresas de catering».

Para ELA, ese modelo aprobado hace casi veinte años «no ha garantizado que las familias y los centros puedan decidir sobre el tipo de comedor, ni la calidad de los productos, ni que estos sean saludables y locales, o que el personal de los comedores escolares mantengan su empleo». Además, la central recuerda que las grandes empresas adjudicatarias de la prestación de este servicio en los comedores de los centros de enseñanza pública han sido multadas por la Autoridad Vasca de Competencia por manipular los precios y limitar la competencia en las adjudicaciones, con un sobrecoste de 80 millones de euros en diez años a cargo de las arcas públicas.

En opinión de ELA, cada centro escolar de tener autonomía para optar por el modelo de gestión de comedor que considere adecuado, «con una apuesta clara por la profesionalización de las diversas labores que se desempeñan en los comedores» y para ellos exige «la modificación de la orden que regula la gestión de los comedores escolares y los pliegos técnicos y cláusulas establecidos para la licitación de estos servicios» y considera imprescindible «abrir un debate público real».