Una nueva OPE permitirá cubrir 1.825 plazas de maestros de Infantil y Primaria

Cristina Uriarte, consejera de Educación. /Irekia
Cristina Uriarte, consejera de Educación. / Irekia

Educación ha presentado este lunes a los sindicatos posibles cambios a la hora de evaluar las pruebas

Teresa Flaño
TERESA FLAÑO

El Departamento de Educación convocará una nueva Oferta Pública de Empleo el año que viene, la quinta consecutiva desde 2015. En esta ocasión está destinada a los maestros de Infantil y Primaria de la enseñanza pública, y serán 1.825 las plazas a cubrir, según ha informado la consejería a los sindicatos en la reunión que han mantenido este lunes.

Las fechas concretas para la inscripción, días y características de las pruebas, fechas para la entrega de la programación didáctica, así como el resto de la información necesaria para acceder a la OPE no se conocerán hasta la convocatoria oficial que tendrá lugar a comienzos del año que viene.

Desde Educación se recuerda que ofertará todas las plazas que permite la normativa, para evitar que las pruebas puedan ser recurridas. «Al igual que en convocatorias anteriores, la garantía y seguridad prevalecerán en la próxima OPE, con el objetivo de valorar el esfuerzo del profesorado que se prepara, además de preservar sus expectativas e ilusiones», señala el departamento dirigido por Cristina Uriarte.

El dato

5.000
plazas es el mínimo que se ha comprometido el Departamento de Educación a convocar a lo largo de esta legislatura, cifra que podría ascender en otras 500. El pasado verano se celebró una OPE para profesores de Secundaria con 1.515 plazas, de las que 405 quedaron sin cubrir.

Con este anuncio, Educación mantiene el compromiso adquirido con los sindicatos Steilas, LAB, CC OO y UGT, en las negociaciones del curso pasado de convocar todos los años una OPE -hasta ofertar entre 5.000 y 5.500 plazas para diferentes colectivos de docentes en el periodo 2017-20202-, mecanismo de contratación para dotar de una mayor estabilidad a los profesionales del sistema educativo vasco, «una estabilidad que dotará a su vez de mayor solidez al sistema educativo, redundando en la calidad de la enseñanza».

Estas ofertas de empleo están orientadas a continuar bajando la tasa de interinidad a lo largo de esta legislatura, «con el objetivo de reducirla en 10 puntos y situarla en el 17% del total de la plantilla docente».

ELA, sindicato que no firmó el acuerdo alcanzado entre el resto de centrales vascas y el Departamento de Educación, considera que las OPE no son la fórmula adecuada para reducir la eventualidad del profesorado de la red pública que sitúa en 9.700 docentes, el 38% del total, y que «en su mayoría llevan mucho tiempo en esta situación de precariedad». Sus responsables del área de Educación entienden que en el mejor de los casos, es decir si se ofertan finalmente 5.500 plazas a lo largo de toda la legislatura, «dejaría la temporalidad en un inaceptable 28%, ya que esas plazas suplirían 3.100 vacantes por jubilación, y solo 2.400 servirían para reducir la temporalidad. Esto está muy lejos del objetivo de reducirla al 6% que reivindicamos en las huelgas y movilizaciones desarrolladas en los últimos dos cursos».

La central abertzale también señala que «en la educación pública hay un déficit de 2.388 plazas» por el número de aulas que, opinan, hubieran debido crearse por el incremento de la matrícula porque «el número de alumnos por clase ha crecido un 9%». Según sus cifras, «para hacer frente a esta situación harían falta 2.388 docentes más».

Eficacia cuestionada

La nueva convocatoria de una OPE llega poco después de que se haya cuestionado la eficacia de la anterior, la celebrada el pasado verano para profesores de Secundaria y Formación Profesional, donde quedaron 405 plazas sin cubrir de las 1.515 que ofrecían, un 26,8%. En la primera parte de la OPE, en la que los docentes se enfrentaban a exámenes teóricos y prácticos, suspendió un elevado número de aspirantes, principalmente en las especialidades de Matemáticas, Física y Castellano.

En una comparecencia ante la Comisión de Educación, Cristina Uriarte ha reconocido que el descenso de opositores, así como los bajos resultados obtenidos, habían llevado a su departamento a cuestionarse si es adecuada la formación inicial y continuada del profesorado y si existe una motivación real para participar en las pruebas. Si en anteriores OPE la media de aspirantes era de cinco por cada plaza, en esta fueron poco más de dos por puesto, 3.304 candidatos para 1.511 plazas. La preocupación se centra especialmente en el escaso número de interinos, aquellos que no son funcionarios aunque dan clases en la enseñanza pública, que acudieron a las pruebas.

Ante esta situación, el Departamento de Educación considera que es necesario estudiar la eficacia del sistema de oposiciones, algo que ya ha sido demandado con anterioridad por los sindicatos y el Consejo Escolar de Euskadi.

Ya de cara a la próxima OPE de Primaria, Educación ha presentado en la reunión de hoy, según ha explicado ELA, algunas propuestas diferentes como aumentar el peso del caso práctico hasta el 70% -hasta ahora es del 60%-, valorar solamente la defensa oral y no el documento en la programación didáctica, valorar la nota de las personas que aunque hayan aprobado la OPE no consigan plaza, o que las OPE de cada colectivo sean cada tres años.

La administración educativa busca continuar reduciendo la tasa de interinidad a lo largo de la presente legislatura, con el objetivo de reducirla en 10 puntos y situarla en el 17% del total de la plantilla docente.

El Departamento de Educación convocará la Oferta Pública de Empleo a comienzos de 2019, y en ella concretará las fechas de inscripción, días y características de las pruebas, fechas para la entrega de la programación didáctica, así como el resto de información importante de cara a la OPE de Educación.

 

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