«Kristau Eskola nos ha puesto a los profesores bajo sospecha»

Cruz Barrios, Enrique Goikoetxea y María Ángeles Fernández, momentos antes de iniciar la manifestación./USOZ
Cruz Barrios, Enrique Goikoetxea y María Ángeles Fernández, momentos antes de iniciar la manifestación. / USOZ

El último día de huelga en los centros de iniciativa social concluye con amenazas de nuevos paros el curso que viene si la patronal continúa «enrocada»

Teresa Flaño
TERESA FLAÑOSAN SEBASTIÁN.

Con algunas semanas de adelanto, Kristau Eskola ya conoce sus notas finales. Al menos las que le han concedido los sindicatos, que entienden que la patronal que aglutina a los colegios religiosos «termina el curso con suspenso en casi todas las asignaturas. En capacidad negociadora, transparencia y respeto a sus trabajadores». En el apartado de buenas notas tampoco sale muy bien parada porque ha sacado un sobresaliente «en juego sucio, manipulación y soberbia». Por tanto «la calificación final es una calabaza».

Los representantes de ELA, Steilas, CC OO, LAB y UGT se presentaron ante la sede de Kristau Eskola en el barrio donostiarra de Amara con una gran pieza de la hortaliza que representa las malas calificaciones. Era una manera un tanto festiva de poner fin a la última de las 24 huelgas que han tenido lugar este curso, convocadas por las centrales en los centros de iniciativa social de la red concertada, con el objetivo de que sus reivindicaciones se vean reflejadas en el nuevo convenio del sector que lleva más de diez años sin firmarse.

Varios cientos de trabajadores se manifestaron ayer por las calles donostiarras en una marcha que partió del Boulevard y concluyó ante la sede de la patronal mayoritaria. Momentos antes de comenzar el recorrido los trabajadores concentrados junto al kiosko compartían la idea de que «las movilizaciones son necesarias. Se ha visto que sin presión no se puede conseguir nada con esta patronal».

La manifestación acabó ante Kristau Eskola, a donde llevaron una calabaza por «suspender el curso»Los sindicatos creen que la patronal mayoritaria ha actuado con «una falta absoluta de honestidad»

Entre ellos, más que enfado, que también, lo que se transmitía era un sentimiento de tristeza porque «resulta increíble que después de 24 días de huelga los representantes de los colegios no hayan sido capaces de entender nuestra situación». A pesar de ello, expresaban su confianza en que «se solucione antes de que comience el próximo curso», aunque también lo veían «bastante negro».

Enrique Goikoetxea, acompañado por Cruz Barrios y María Ángeles Fernández, hablaba ayer de «la mucha tensión que hemos tenido estos meses». Él, como profesor de 2º de Bachillerato, reconocía que «este curso hemos vivido momentos duros porque tenemos el corazón partido. Por un lado están nuestras reivindicaciones y por otro los alumnos que, diga lo que diga la patronal, nos importan mucho». Por eso aseguraba que está preocupado por sus estudiantes a quienes el próximo lunes pondrá el último examen de este curso. «Estamos hablando de trabajo, pero también es algo personal».

En su caso son treinta años impartiendo clase y «si sigo como profesor es por vocación», pero también apuntaba que «si no nos movilizamos...».

Goikoetxea arremetía ayer contra la patronal, y más concretamente contra Kristau Eskola porque «nos ha descalificado, nos ha puesto bajo sospecha. Parece que no tiene en cuenta que nosotros trabajamos con niños y adolescentes, que los padres se preocupan. No terminamos de entender esta actitud».

Iratxe y Mertxe son dos profesoras vizcaínas que acudieron ayer a la manifestación de Donostia procedentes de Muskiz. Confesaban que «cuando empezó el curso no nos imaginábamos que íbamos a llegar a esta situación». Compartían la opinión de la mayoría sobre que «en muchos casos ha podido repercutir en el programa de algunos alumnos, aunque en nuestro caso no ha sucedido eso porque son pequeños, de Educación Infantil».

Cerca se encontraba un grupo formado por trabajadoras de educación especial, quienes explicaban su situación particular: «Nosotros no solo hablamos del tema salarial, también tenemos otras reivindicaciones como que se nos considere docentes y que contemos con horas no lectivas para poder asistir a las reuniones y a los claustros». Sobre el anuncio de que el Departamento de Educación iba a destinar 2,6 millones más al refuerzo educativo especial en la concertada comentaban que «de momento es una propuesta que va a hacer en el Consejo de Gobierno. Hasta que no se apruebe y sepamos a qué se destina en concreto no nos hacemos ninguna ilusión».

Nuevas movilizaciones

Los sindicatos volvieron a pronunciarse ayer sobre el futuro de la negociación con las patronales de los centros de iniciativa social. «Si este proceso nos ha enseñado algo, es que hay movimiento por parte de la patronal y de Educación a medida que hay huelgas y movilización», señaló la representante de ELA, Miren Zubizarreta.

También explicó que tienen cerrada la convocatoria de una manifestación el 23 de mayo en Bilbao, pero que «si no hay ninguna modificación en las protestas que está haciendo la patronal y si esta sigue con su actitud, enrocada completamente, y haciendo planteamientos que muestran la cerrazón de sus posiciones no nos quedará más alternativa que seguir con las movilizaciones y con las huelgas el próximo curso». En una referencia a Kristau Eskola indicó que ha mostrado «una falta absoluta de honestidad y buena fe».

Zubizarreta señaló que la respuesta a la huelga de ayer fue similar a la del miércoles, en que la cuantificaron en torno al 60 %, un dato que difiere del facilitado por Kristau Eskola, que la ha situado en un 17,4 % (23,6 % en Bizkaia, 12,1 % en Gipuzkoa y 11,2 % en Álava).