El Gobierno Vasco eleva el pulso con la EHU y acusa a la universidad de utilizar «posverdades»
El consejero de Universidades defiende la aportación financiera del Ejecutivo a la institución académica frente a las críticas del rector
La guerra abierta entre el Gobierno Vasco y la Universidad del País Vasco (EHU) por la financiación de la institución académica sumó ayer un nuevo ... capítulo en el Parlamento Vasco. El consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, rebatió el informe sobre las necesidades de la EHU que la universidad presentó la pasada semana y replicó al rector, Joxerramon Bengoetxea, que es «difícil construir acuerdos en base a posverdades».
El consejero compareció a petición propia en la Comisión de Ciencia, Universidades e Innovación una semana después de que Bengoetxea presentara también en sede parlamentaria el informe de necesidades de la Universidad; un documento en el que se alerta del riesgo de «parálisis» de la EHU por la «insuficiencia» presupuestaria. El equipo rector cifra en 192 millones adicionales, hasta un total de 607, las inversiones «imprescindibles» que precisa la Universidad para evitar una «degradación irreversible» de sus servicios y escapar a la «parálisis». Desde el Gobierno Vasco sostienen que los 426 millones previstos para la EHU en los Presupuestos de 2026 son suficientes.
Durante su comparecencia, el consejero rechazó una vez más que la Universidad esté «infrafinanciada» y respondió con una batería de datos al extenso informe (de casi 500 páginas) que presentó la pasada semana Bengoetxea y en el que a lo largo de siete capítulos -digitalización, cuidado de las personas, infraestructuras, autonomía universitaria, investigación y transferencia, internacionalización y necesidades docentes y de gestión- se desgranan las necesidades más urgentes de la institución académica. Un documento que se ha compartido con la comunidad universitaria a través de varios procesos de escucha en los que han participado 1.100 personas.
Encauzar relaciones
Tras semanas tensión y declaraciones cruzadas entre el propio consejero y el rector de la EHU, Pérez Iglesias mostró ayer su disposición para encauzar las relaciones entre ambas instituciones. En este sentido, y «como declaración de principios» -dijo-, arrancó su intervención asegurando que «es imprescindible que haya un acuerdo entre el Gobierno Vasco y la Universidad del País Vasco para poder desarrollar proyectos de futuro en la universidad». Sin embargo, se mostró muy crítico con el informe de la EHU y remarcó que «las posverdades, los hechos alternativos, no son aceptables. Y es muy difícil, si es que es posible, construir acuerdos basándonos en posverdades o en hechos alternativos».
Pérez Iglesias recordó que cuando llegó al rectorado en 2004 se encontró con un déficit de 30 millones y un presupuesto de 300. «Aquello sí era una infrafinanciación manifiesta», aseveró. «Cuando yo fui rector -estuvo en el cargo hasta enero de 2009- dije que no iba a gestionar la miseria. En prácticamente un año llegamos a un acuerdo con el Gobierno Vasco, cuyas consecuencias luego fueron positivas durante bastante tiempo, porque se resolvió el problema presupuestario de la Universidad», explicó.
Acto seguido, recordó que la aportación del Ejecutivo vasco a la EHU supone «el 86%» del presupuesto de la Universidad, frente al 81% de la media estatal. Esto -según indicó- es «un indicador del esfuerzo» que realiza el Gobierno autonómico en materia de financiación de la Universidad del País Vasco. También defendió que la inversión por alumno en Euskadi -más de 9.000 euros anuales, según datos que ha ofrecido- revela una «diferencia extraordinaria» de unos 2.000 euros en relación con el resto de comunidades autónomas.
Ámbito de los cuidados
Según el documento de la EHU, la inversión más importante debería realizarse en el ámbito del «cuidado de las personas» para lo que la universidad considera que necesitaría 74,4 millones para hacer frente a las «brechas retributivas» de su personal respecto al resto del sector público vasco y superar el «bloqueo en la promoción». Se trata de un escenario que no comparte el consejero. Puso como ejemplo que desde el rectorado se hable de que un catedrático cobra solo 49.000 euros brutos anuales, lo que en términos mensuales netos serían unos 2.555 euros. «No conozco ni un solo catedrático ni catedrática, y les aseguro que conozco a muchos, que gane esa cantidad», manifestó. Por ello, criticó que esos sueldos brutos no se refieren a «sueldos reales», sino a salarios base en los que no se tienen en cuenta los complementos que se perciben por aspectos como la antigüedad, lo que eleva la nómina.
Reconoció, eso sí, que el personal investigador predoctoral y el que está en formación «gana poco» y coincidió con Bengoetxea en la necesidad urgente de invertir en infraestructuras y en mejorar la digitalización.
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