Euskadi afronta el reto de relevar a la mitad de los profesores, que se jubilan en una década

Una profesora explica el proceso de evaporización a unos alumnos durante una clase de ciencias. /CÉSAR MANSO
Una profesora explica el proceso de evaporización a unos alumnos durante una clase de ciencias. / CÉSAR MANSO

En la actualidad, hay 1.202 profesores de la enseñanza pública que superan los 60 años | Los maestros pueden cogerse el retiro a partir de esa edad si pertenecen a Muface, pero solo desde los 65 si se rigen por el régimen de la Seguridad Social

Teresa Flaño
TERESA FLAÑO

El último informe bianual del Consejo Escolar de Euskadi, centrado en el periodo 2015-2017, recoge que «sigue llamando la atención el elevado número de personas que podrían jubilarse en los próximos años». Y es lógico que choque porque la edad media del profesorado funcionario de carrera y laborales fijos supera los 50 años en Educación Primaria y Secundaria en la red pública, mientras que la de los interinos está entre los 40 y 50 años.

El documento también señala que el 50% del personal funcionario se jubilará en los próximos diez años, presuponiendo que el personal acogido a la Mutualidad General de Funcionarios del Estado (Muface) deje de trabajar a los 60 años, como está haciendo gran parte de los docentes que se rigen por este sistema, y los de la Seguridad Social a los 65. La situación es similar para una parte importante del profesorado interino. Traducido a número de plazas, «esto quiere decir que en este periodo se producirán unas 10.000 vacantes», algo menos del 50% del personal existente. La plantilla actual en la enseñanza pública es de unos 24.000 docentes -se ha mantenido bastante estable en los últimos diez años-, de los que algo más de 15.500 son funcionarios de carrera.

En la actualidad, en el cuerpo de docentes hay 1.202 profesores con más de sesenta años, 983 de la Seguridad Social y 219 de Muface. El curso pasado, según los datos facilitados por el Departamento de Educación a una pregunta escrita realizada por la parlamentaria de EH Bildu Rebeka Ubera, se jubilaron 252 docentes públicos -107 en Gipuzkoa, 103 en Bizkaia y 42 en Álava- y el anterior, el 2016-2017, fueron 201, repartidas en 91 en Gipuzkoa, 93 en Bizkaia y 17 en Álava.

Las cifras

10.000 plazas
son las que según el informe elaborado por el Consejo Escolar de Euskadi, centrado en el periodo 2015-2017, quedarán vacantes en los próximos diez años.
60 años
deben tener los profesores de la enseñanza pública de todas las etapas para reducir su jornada lectiva semanal un tercio.

786 profesores que están afiliados a la Seguridad Social llevan más de 35 años de servicio (392 en Gipuzkoa, 251 en Bizkaia y 143 en Álava), mientras que dentro de la Muface se encuentran en esta situación 1.389 profesores (449 en Gipuzkoa, 787 en Bizkaia y 154 en Álava). Son más los adscritos a la mutua porque ya pertenecían a ella antes de las transferencias de Educación del Gobierno central a la Comunidad Autónoma Vasca y ahora se acercan a la edad de jubilación.

El Consejo Escolar de Euskadi, en su análisis, resalta que esta situación supone un reto y una oportunidad para el Sistema Educativo Vasco. El reto es proceder a la sustitución y rejuvenecimiento del personal sin perder el capital profesional de los que salen y la oportunidad está en poder elegir a los mejores aspirantes y socializarlos en las buenas prácticas profesionales. Un buen relevo generacional es fundamental para dar continuidad a los proyectos educativos y dar estabilidad a los centros escolares, además de saber aprovechar el capital humano que supone los conocimientos y la experiencia de esos docentes retirados.

En el acuerdo alcanzado el curso pasado entre Educación y los sindicatos, salvo ELA, incluyó la reducción de la jornada lectiva por razón de edad: un tercio a los mayores de 60 años que lo soliciten. Además, en Educación Infantil y Primaria, los mayores de 59 años podrán optar a una reducción de dos horas lectivas semanales.

Los sindicatos ven con preocupación la brecha entre Muface y la Seguridad Social

En la enseñanza pública, a diferencia de la concertada, no hay contrato relevo

Las centrales sindicales tienen subrayado en rojo en sus agendas el tema de las jubilaciones porque temen que no se sustituyan ante la caída de la natalidad que conllevará el cierre de aulas. Por ello exigen un plan de relevo, principalmente con los maestros de la Educación Infantil y Primaria, que es donde primero se va a notar la reducción de matrículas. Parte de las 1.511 plazas ofertadas en la última OPE realizada por el departamento estaban orientadas a la aplicación de la tasa de reposición.

La situación en la enseñanza pública no es igual que en la concertada donde sí existe el contrato relevo. Solo existe la oportunidad de la reducción de la jornada hasta un tercio. Los sindicatos ven con preocupación las diferencias existentes entre los profesionales adscritos a la Muface, que tienen más ventajas, que los de la Seguridad Social. Aunque más que el tema de las jubilaciones, les preocupa la estabilidad, las garantías que van a tener los nuevos trabajadores que ocupen las plazas de los docentes que se retiran «porque las plazas que salen en las ofertas públicas de empleo no van a hacer desaparecer la interinidad a un 6 u 8%». También hay preocupación porque en el futuro, al estar descendiendo la natalidad y por tanto bajando las matrículas se cierren aulas y desaparezcan plazas de trabajo para maestros.

Más