Educación detecta más de 400 casos de acoso escolar al año en Euskadi

Escena de la película 'Bullying'. /
Escena de la película 'Bullying'.

La cifra de casos de acoso ha aumentado en los últimos cinco años debido a la mayor sensibilización para denunciar este tipo de conductas

DV Bilbao

Los 88 inspectores de Educación que trabajan en el País Vasco detectan una media de 400-500 casos de acoso escolar al año, una cifra que ha aumentado en los últimos cinco años debido a la mayor sensibilización social para denunciar este tipo de conductas dañinas.

El inspector general de Educación de Euskadi, José Ángel Ayucar, ha precisado que, sin embargo, ha descendido el número de casos de acoso escolar en Euskadi confirmados, al pasar del 23% del total de los denunciados al 17%.

Ayucar ha explicado, en declaraciones a los medios de comunicación, que dichas cifras se deben a que desde el curso pasado se aplica un modelo diferente para afrontar el acoso escolar, que ha pasado de ser reactivo a un denuncia a «proactivo» para intentar detectarlo antes de que se produzca.

Tras asistir al acto de apertura del XV Congreso Estatal de Inspección de Educación, presidido por la consejera vasca de Educación, Cristina Uriarte, y que se celebra desde hoy hasta el vienes en Bilbao, Ayucar ha indicado que en el último año los inspectores vascos han llevado a cabo 7.000 informes para la Administración y los ciudadanos.

De esa cantidad, 3.000 se han debido a iniciativas de padres, entre las que se incluyen el acoso escolar, traslados de centros, cuestionamiento de evaluaciones, etc, mientras que el resto están relacionados con el propio sistema, como evaluación de docentes y equipos directivos y calendarios de centros, entre otros.

Ha descartado que entre los asuntos más tratados por los inspectores figure el de la violencia de progenitores a profesores, y ha asegurado que son «casos aislados, anecdóticos, pero que hacen mucho ruido mediático». Ha remarcado que en los últimos 20 años se han registrado entre 6 y 12 casos anuales sobre un total de 1.000 centros educativos.

Según ha explicado, el trabajo de los inspectores de educación ha cambiado en los últimos años, y ya no se trata de «controlar» como se hacía en los siglos pasados, porque esta tarea se puede realizar con aplicaciones tecnológicas. «Nosotros nos dirigimos a los centros a iniciativa propia también para participar en nuevas ideas educativas; hace muchos años que no vamos ni a imponer ni a denunciar; ahora tenemos un papel de evaluación y asesoramiento muy por encima del papel de control«.

También ha explicado que en los tres días del congreso se debatirá sobre las «líneas prioritarias» de la inspección y los objetivos relacionados con la mejora de los centros, la convivencia, la equidad y la información que se suministra a la administración para la toma de decisiones.

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