Acoso al bullying en las escuelas vascas

José Ángel Ayucar y Cristina Uriarte en la presentación de los datos sobre acoso escolar en el País Vasco./
José Ángel Ayucar y Cristina Uriarte en la presentación de los datos sobre acoso escolar en el País Vasco.

El curso pasado se detectaron 79 casos de 553 investigados, frente a los 86 diagnosticados en el anterior de un total de 442 analizados

Teresa Flaño
TERESA FLAÑO

La exclusión o marginación social es la tipología más habitual en los casos de acoso en las aulas escolares vascas, según los datos que ha presentado esta mañana la consejera de Educación Cristina Uriarte, basado en los casos investigados por la Inspección de Educación. El curso pasado se produjo en Euskadi un nuevo pico de casos investigados. En total fueron analizados 553, de los que 79 se calificaron como acoso escolar. La cifra, que supone un 14,29% del total, refleja un descenso en comparación con los datos del curso anterior, que fueron 86, con un 19,41% sobre menos casos analizados porque en el curso 2016-2017 fueron 443 a los que se realizó un seguimiento.

«El aumento de las investigaciones no supone un incremento de hechos que puedan constituir bullying, sino que el sistema detectado para su control es más eficaz, especialmente a partir de la implantación del programa Bizikasi», ha señalado Uriarte. Como ha explicado el inspector general del servicio de Inspección de Educación, José Ángel Ayucar, «hemos tomado una postura más proactiva». De esta forma, ya no se espera a que el centro analice si se encuentra ante un caso de bullying o no, sino que cuando el inspector visita el colegio pregunta si tienen algún tema de acoso o de violencia. Además, en cuanto un profesor, un alumno o la familia presenta una denuncia porque intuye que puede haber un acoso tampoco se espera a que el centro estudie el caso sino que se activa inmediatamente el protocolo.

El mayor número de casos se producen en Educación Secundaria, con 45 de los 79 detectados (57%). En Primaria hubo 33, especialmente en los cursos finales de esta etapa. En cuanto a la tipología, la exclusión y marginación social fue la que más se repitió, con un 43,03% de los casos, seguida por agresión verbal (20,25%), agresión física directa (13,92%), intimidación, chantaje o amenazas (11,39%), acoso o acuso sexual (6,32%) y otra tipología de hechos (5,06%) En el 21,51% de los casos el acoso se produjo a través de las redes sociales, internet o cualquier otro medio cibernético. En este sentido, Uriarte ha explicado que muchos de los casos se producen entre compañeros fuera del colegio y del horario escolar, por eso, ha recordado que «estos casos también se trabajan como acoso escolar y es el centro quien asume la responsabilidad de canalizar y resolver la situación. Parece evidente, sin embargo, que el papel de las familias es muy importante especialmente en estos casos».

En cuatro de los casos detectados, las familias pidieron el traslado de la víctima a otro centro porque consideraban que iba a estar más segura. En dos finalmente se llevaron a cabo, a pesar de que, como ha señalado Ayucar «desde la Inspección hemos entendido que no era necesario porque el centro ya estaba tomando soluciones». Tampoco se ha cambiado de escuela a ninguno de los agresores porque «hay que tener en cuenta que son niños y niñas de 12 y 13 años. Trasladarlos de centro no soluciona nada. Se les educa con la actuación tutorial para que sean conscientes de su conducta». Ahí es donde el programa Bizikasi juega un papel importante. Se trata de una iniciativa que se puso en marcha a finales de 2017 y que ha ido implantándose progresivamente.

En la actualidad ya están constituidos todos los grupos dinamizadores denominados BAT (Bullingaren Aurkako Taldea) en los centros educativos. Están compuestos por cuatro personas y es el núcleo que se encarga de impulsar y coordinar la labor del centro en relación a la respuesta ante el acoso escolar. También se ha realizado la formación de la mayoría de los claustros; cerca del 90% del profesorado ha recibido formación y para finales de este curso se llegará al 100%. Además se está ofreciendo formación al personal no docente y a las familias y se ha dado una formación específica a los más de 250 nuevos equipos directivos que este curso han tomado el relevo a los anteriores.