Decálogo a seguir si tu hijo va a ir al «cole de mayores»

La paciencia es clave en esta etapa de transición. /FOTOLIA
La paciencia es clave en esta etapa de transición. / FOTOLIA

Desde el Colegio Joyfe ofrecen una serie de recomendaciones a las familias para que el periodo de adaptación de sus hijos sea más sencillos

S. F.

Cuando somos capaces de adaptarnos a los cambios hacemos un cerebro más flexible y generamos habilidades que se manifiestan en nuestras funciones ejecutivas, siendo más ágiles en tareas de atención, memoria de trabajo, auto regulación y toma de decisiones entre otras.

El equipo de maestros y de Orientación de la etapa de Infantil de Joyfe, trabaja de forma muy cercana con las familias este periodo de adaptación de los niños de 3 años que empiezan en «el cole de mayores», porque una buena adaptación al entorno escolar depende mucho de cómo se trabaje en el entorno familiar. Se trata de un periodo en el que tanto docentes, padres, abuelos, tíos… tienen que formar parte de un mismo equipo y trabajar al unísono para que sea lo más corto y sencillo posible.

Según los expertos en Educación Infantil de Joyfe, se trata de un proceso en el que los niños van elaborando, desde el punto de vista de los sentimientos, la pérdida o ganancia que le supone la separación y la salida de su zona de confort hasta llegar voluntariamente a una aceptación interna de la nueva situación.

Conseguir la completa adaptación «al cole de mayores» supone, ser capaz de seguir las rutinas del entorno escolar de modo activo, participativo y alegre, disfrutando de cada experiencia. Y para conseguirlo el acompañamiento del entorno familiar es clave.

Desde Joyfe recomiendan seguir un decálogo de buenas prácticas para que las familias ayuden a sus pequeños de la forma más efectiva posible.

1. No dramatizar la situación. Los niños captan los miedos e inseguridades y en vez de transmitirles confianza les podemos transmitir más incertidumbre de la que ya tienen.

2. Mucha comprensión. Es un proceso duro, pero es el niño quien tiene que superarlo él solo, nadie lo puede hacer por él.

3. Las despedidas deben ser cariñosas pero cortas y firmes en la puerta del colegio. Si se alargan, el niño tendrá la sensación de que conseguirá su objetivo, que es permanecer con su papa o mamá y al ver que el fin no llega, se le generará más angustia.

4. En las recogidas no tienen que sentir que se viene a salvarles de algo o de alguien.

5. Escuchar todo lo que tienen que contar (han pasado muchas horas fuera de su entorno familiar) y dedicar un ratito de juego en exclusiva.

6. Preguntar solo una vez por el cole y no volver a mencionar el tema, no es necesario recordar todo el tiempo.

7. Mantener las normas y las rutinas evitando ser permisivos; es necesario seguir exigiendo el cumplimiento de las mismas ya que es lo que les proporciona seguridad y confianza.

8. Mucha comunicación con el tutor. Cada proceso de adaptación es distinto; algunos lloran, otros se muestran agresivos, otros inhiben cualquier participación, se niegan a hablar o, incluso, a comer o quitarse la mochila o el abrigo. Incluso estar atentos a la vuelta de las vacaciones y de un puente largo o cuando ha tenido una ausencia prolongada bien por cuestiones de salud, un viaje...

9. Evitar culpabilidades si el tiempo que precisa vuestro hijo no cumple vuestras expectativas. Cada uno lleva su ritmo y es fundamental respetarlo. Cada niño es un «mundo» y no todos precisan el mismo tiempo.

10. Mucha paciencia frente a sus llantos... No desesperar y leer este decálogo cuantas veces sea necesario.