Cómo ayudar a los niños a entender el cambio climático

Cómo ayudar a los niños a entender el cambio climático

Meredith Chasney, gerente de contenido Educativo de Lingokids, aporta en el siguiente artículo una serie de claves para concienciar de la preservación del medio ambiente desde la infancia

DV

La preocupación por el cambio climático y la preservación del medio ambiente ha dejado de ser propiedad exclusiva de los ecologistas. Hoy, cada vez es más frecuente oír hablar de ello en los telediarios —lamentablemente, no por buenas noticias— y leer análisis que nos adelantan los riesgos que corremos si quienes rigen los destinos del mundo no toman medidas drásticas de urgencia para frenar el calentamiento global. Pero los que de verdad se han erigido como auténticos protagonistas de la lucha por la defensa del planeta son los jóvenes.

La pasada semana la emergencia climática se coló en la agenda política con la celebración de la Cumbre del Clima de Nueva York, y la juventud de todo el mundo, encabezada por la activista sueca de 16 años Greta Thunberg, se movilizaba para exigir a los líderes mundiales que se dejen de discursos y pasen de una vez a la acción. Lo que está en juego es su propio futuro, y el tiempo apremia: o se toman medidas drásticas ya, o la supervivencia del planeta en el que van a vivir no estará garantizada.

El movimiento global Juventud por el Clima convoca cada viernes a adolescentes de todo el mundo para que se manifiesten y exijan soluciones para frenar el calentamiento global, cuyos efectos ya han empezado a hacerse notar en la actualidad.

Los jóvenes se han cansado de la inactividad de los gobiernos y han tomado las riendas de su futuro, quieren cambiar las reglas del juego y exigen a quienes toman las decisiones que respeten su derecho a vivir en un mundo sostenible.

Educar en la escuela y en la familia

Pero el cambio tiene que partir no sólo de decisiones políticas y económicas, sino también de una concienciación de todos y cada uno de nosotros, para adoptar hábitos que contribuyan a la protección del medio ambiente y la sostenibilidad del planeta. Y es importantísimo que esa concienciación se inicie desde los primeros años de la vida de los niños, tanto desde el entorno escolar como desde la propia familia, para que el día de mañana haya muchas 'Gretas Thunberg' defendiendo nuestro mundo.

Pero, ¿cómo hacer entender a los niños que, aunque sean pequeños, pueden hacer grandes cosas y convertirse en activistas contra el cambio climático? El primer paso es explicarles en qué consiste y cómo puede afectar a la tierra, a los animales y plantas, e incluso a nuestras vidas. Para ello deberemos utilizar conceptos e ideas que les resulten cercanos y comprensibles. Por ejemplo, que al derretirse los glaciares los osos polares ya no tendrán un lugar donde vivir. O que al aumentar el nivel del agua, algunos sitios a los que vamos de vacaciones podrían desaparecer, inundados. O que hasta el mar llegan restos de los plásticos que los seres humanos utilizamos, que se comen los peces y pueden enfermar, y luego incluso podemos enfermar nosotros cuando nos comemos el pescado.

Existe una importante variedad de libros y cuentos adaptados a todas las edades en los que se habla de todo ello, de los ecosistemas, de la importancia de cuidar el medio ambiente, que pueden ser una interesante opción para cultivar el hábito de la lectura al tiempo que se conciencian de esta realidad.

Además, en la tecnología encontramos otras alternativas que hacen posible que la aproximación a estos temas sea realice de una manera amena y divertida. A través de ella, los niños pueden interactuar y aprender sobre animales y ecosistemas con los que no tienen contacto en su vida diaria, y son capaces de desarrollar empatía con las partes del mundo que actualmente están sufriendo los peores efectos del cambio climático.

Las aplicaciones móviles son un claro ejemplo de las posibilidades que ofrece la tecnología: existe una interesante variedad de apps con juegos, canciones, cuentos o dibujos animados que ayudan a los más pequeños a comprender de una forma sencilla por qué debemos cuidar el planeta y qué pueden hacer ellos para contribuir a este fin, convirtiéndolos de este modo en protagonistas de la acción medioambiental. Incluso las hay que realizan esta labor mientras los niños practican el inglés, con lo que la experiencia es aún más enriquecedora.

Aprender cómo evitar el gasto innecesario de agua y de energía eléctrica, cómo reciclar adecuadamente cada tipo de material, cómo comportarse cuando se encuentran en medio de la naturaleza, cómo tratar a los animales o cómo reducir la contaminación de las ciudades…

Todo ello no sólo es posible hacerlo desde pequeños, sino que es necesario. Porque los niños de hoy son los adultos del mañana, los que deberán tomar las decisiones que marcarán el futuro del mundo, y porque es importante entender cuanto antes que cada pequeño gesto que hacemos en nuestro día a día para proteger el medio ambiente puede tener enormes y maravillosas consecuencias.