Quiénes son los dueños de la desinformación en España

Quiénes son los dueños de la desinformación en España

Un estudio de Xnet asegura que las 'fake news' son un monopolio de partidos políticos, Estados y grandes corporaciones

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

El primer caso de infomación falsa y viral registrada sucedió en 1672, con una proclamación de Carlos II de Inglaterra. Desde entonces ha evolucionado el lenguaje, las formas y las plataformas, pero la esencia de las 'fake news' sigue intacta, según los investigadores de Xnet, la Universitad Pompu Fabra y Wainwright Reform Trust. «La situación es mucho peor de lo que se cree», asegura Simona Levi, directora del posgrado Tecnopolítica y Derechos en la Era Digital y coordinadora del informe 'Fake news y desinformación', presentado hoy en Madrid. «Se quiere legislar con tendencias liberticidas y tecnófobas, con una lógica que debe ser revertida, pues ninguna de las noticias falsas que modifican el debate político son generadas por personas. Las crean gobiernos, partidos políticos, Estados y corporaciones, que hacen mucha inversión en la viralización de los contenidos».

En el estudio se analizan varios casos, entre ellos el de los partidos políticos en época electoral, en 2016. En sus redes sociales, los investigadores encontraron «una considerable cantidad de seguidores falsos en todas las cuentas, que en algunos casos llega hasta el 25%». Estos 'bots', como se llaman en el argot tecnológico, tienen la misión de «emitir información y participar en hilos discursivos para manipularlos. Los bots son utilizados para la propagación y para causar distracción o enfrentamiento», dice el estudio.

«Mil seguidores falsos se venden por 3.500 euros», asegura Elizabeth Bodi, coautora del informe. «Actúan en simultáneo y crean tendencias que no son orgánicas». La propuesta de Xnet se basa en la penalización de la divulgación de noticias falsas de forma viral, con una «verificación» previa de contenidos, para «cortar la información que corre por internet», dice Levi, lo que ocurrirá cuando los propagadores de 'fake news' tengan que pagar multas.