Viajar hasta Burgos desde Gipuzkoa costará desde diciembre 12,25 euros menos

Peaje de la AP-1 en Armiñon./Blanca Castillo
Peaje de la AP-1 en Armiñon. / Blanca Castillo

El Gobierno de Pedro Sánchez anuncia la eliminación del peaje de la autopista Ap-1, que enlaza Álava y la ciudad castellana, en cuanto expire la actual concesión

AITOR MENDIZABAL

El anuncio realizado por el Gobierno de Pedro Sánchez sobre el fin de los peajes en algunas de las principales autopistas españolas permitirá a los conductores guipuzcoanos ahorrarse 11,75 euros por trayecto en sus desplazamientos a Burgos. El Ejecutivo socialista quiere eliminar, el próximo 1 de diciembre, el pago en la Ap-1, la vía que enlaza la localidad alavesa de Armiñón y Castañares (población cercana a la ciudad castellana). En esa fecha expira la concesión administrativa que permite a una empresa privada gestionar este tramo desde hace décadas. El Ministerio de Fomento no va a prorrogar este acuerdo, por lo que la carretera volverá a manos del Estado y su uso será gratuito. Esa es la intención del nuevo ministro, José Luis Ábalos.

La Ap-1 será la primera de las autopistas en revertir al erario público. Pero el plan socialista prevé recuperar también, a corto plazo, la vía rápida que une Cádiz y Sevilla, así como la Ap-7, entre Alicante y Tarragona. Todas ellas volverían a ser controladas por Fomento el 1 de enero de 2020. Posteriormente, el proyecto se completaría con las carreteras de pago que unen Zaragoza y el Mediterráneo;la Ap-2, entre Tarragona y La Junquera;y la que conecta Barcelona y El Papiol. En este caso, la concesión concluye en septiembre de 2021. Antes habrá elecciones, por lo que esta iniciativa podría quedar en papel mojado.

Por ahora, lo más inminente es la eliminación del peaje en Armiñón. Los guipuzcoanos pagan actualmente más de 25 euros para llegar hasta Burgos desde San Sebastián. Con la situación que el Gobierno promete implantar en diciembre, el coste pasaría a ser de 13,28 euros desde Donostia. Este importe corresponde al tramo de la Ap-8 desde Donostia hasta el enlace con la Ap-1 en Eibar, el recorrido Eibar- Vitoria y el último Armiñon- Castañares, que es el que será gratuito a partir de diciembre.

250 muertos desde 1994

La eliminación del peaje de la Ap-1 es una reivindicación histórica de los pueblos que son atravesados por esta autopista. También las Juntas Generales de Álava se pronunciaron recientemente a favor de esta medida. Existe un movimiento popular muy importante para liberar este vial. El principal motivo es que la Nacional 1 (N-1), la única alternativa gratuita existente, se ha convertido en un caos. Soporta un tráfico diario de 10.000 vehículos, la mitad de ellos pesados. La siniestralidad es muy elevada. Se calcula que desde 1994 han perdido la vida 250 personas.

«Estamos contentos. Sabíamos que esto podía ocurrir, porque ya desde el mismo momento de la moción de censura estábamos muy en contacto con la diputada burgalesa Esther Peña (PSOE)», aseguraba Rafael Solaguren-Beascoa, portavoz de la Plataforma de Vecinos Afectados por la N-1. Con todo, el colectivo no quiere lanzar las campanas al vuelo. «Vamos a esperar a ver qué sucede», añadía. Solaguren-Beascoa defiende la legitimidad de su reivindicación: «Mantener los peajes es una discriminación en toda regla, porque hay muchas autovías en España que son gratuitas». El portavoz vecinal se pregunta:«¿Cuántas personas más tienen que morir para que se acabe con esto?».

Por su parte, transportistas y conductores se mostraron también «muy satisfechos» con la medida propuesta desde Fomento. Para el Real Automóvil Club Vasco Navarro (RACVN) es «una buena noticia». No obstante, sus responsables advierten de que el Estado tendrá que cuidar y mantener correctamente la autopista cuando sea liberalizada. «Esperemos que el cambio de gestión no vaya en detrimento de la calidad y de la seguridad». Habrá que ver también cómo soporta el vial el previsible trasvase de coches desde la saturada N-1.

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