La UPV detecta antidepresivos, antibióticos y cremas solares en peces y agua en la cabecera del Urdaibai

Una vista general de Urdaibai. /
Una vista general de Urdaibai.

El trabajo realizado en la Estación Marítima de Plentzia muestra que los fármacos y filtros solares contaminan el agua, se acumulan en el pescado y les genera efectos secundarios

MARTA FDEZ. VALLEJO

Investigadores de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco han detectado la presencia de antidepresivos, antibióticos y filtros ultravioletas en peces y en aguas del estuario de Gernika y han demostrado que estos residuos «interfieren en su metabolismo y producen efectos secundarios en el plasma, el cerebro y el hígado de estos animales». «Es preocupante la concentración de este tipo de contaminantes porque su consumo está aumentado, en las depuradoras no conseguimos eliminarlos, llegan hasta los peces y no sabemos aún hasta qué punto influye en las personas», alerta la científica responsable del trabajo, Haizea Ziarrusta.

El estudio forma parte de la tesis doctoral realizada por Ziarrusta en el Departamento de Química Analítica y en la Estación Marítima de Plentzia de la UPV/EHU. La investigación iba dirigida a demostrar los efectos secundarios en los peces de estos residuos, cada vez más presentes en los ecosistemas acuáticos. Para ello, hizo una primera toma de muestras en el agua y en peces del estuario del Oka, en diferentes puntos desde la salida de la depuradora, los cauces y la costa de Laida.

Los análisis mostraron la presencia de restos de antidepresivos amitriptilina, del antibiótico ciprofloxacin y el filtro ultravioleta oxibenzana, tanto en agua como en peces. Los niveles eran más altos junto a la depuradora de Gernika y van bajando a media que se acercan al mar. En la playa de Laida, la investigadora analizó mejillones que también presentaban residuos de fármacos aunque en proporciones ya más bajos.

Ziarrusta centró su investigación en mostrar los efectos que tienen esos contaminantes en los peces. Con ese fin realizó experimentos con doradas en la Estación Marina de Plentzia de la UPV/EHU, en los que pudo probar que «provocan efectos secundarios en el plasma, el cerebro y el hígado porque interfieren en su metabolismo, y pueden afectar a su organismo». El trabajo ha permitido desarrollar técnicas de análisis muy avanzadas que podrán ser empleadas en la investigación de otros contaminantes que se vierten al mar y a los cauces de ríos y afectan a los seres vivos acuáticos. Las conclusiones de la tesis doctoral, además, permitirán también «aglutinar información decisiva para evaluar los riesgos medioambientales y establecer medidas reguladoras».