Los dermatólogos alertan de un incremento de los casos por alergia solar

Una mujer disfruta en la playa y muestra una gran quemadura en su espalda por no haberse aplicado crema en una jornada anterior. //dv
Una mujer disfruta en la playa y muestra una gran quemadura en su espalda por no haberse aplicado crema en una jornada anterior. / / dv

Las personas de piel clara que toman el sol por primera vez desde hace meses son las que más sufren una reacción que produce granitos y picor

TERRY BASTERRA

La llegada del verano es para muchas personas sinónimo de sol, de jornadas en la playa o la piscina, de calor, ocio, desconectar de la rutina diaria y tostarse vuelta y vuelta bajo el astro rey. Pero tiene sus riesgo. Y más si no nos protegemos adecuadamente. Los problemas derivados de la exposición excesiva son frecuentes estas semanas en las consultas de los dermatólogos vascos. Y les llama la atención el incremento de casos de alergia solar que se está registrando en los últimos años. Unos episodios que se dan cada vez con más frecuencia en personas adultas de piel clara.

«Cada vez es más común. La gente está pálida, se coge un avión y se planta en las Islas Canarias o en otros lugares donde el sol tiene una intensidad mayor a la de aquí y les empiezan a salir granitos que les pican mucho», explica el dermatólogo Mitxel Zaldua. Se trata de una reacción que se focaliza en zonas en las que durante el resto del año no han recibido apenas la luz del sol, como pueden ser los hombros, la cara interior de los brazos y las piernas o también el pecho, en especial en la zona del escote entre las mujeres. «Es una respuesta del cuerpo que se vuelve un poco loco» ante la exposición repentina a intensidades altas al sol tras muchos meses a cubierto, apunta este especialista.

Aparece en zonas que durante el resto del año no están expuestas, como los hombros o el escote

Las causas de por qué unas personas sufren este problema y otras no, no está clara. En lo que sí hay coincidencia es en cómo prevenirlo. Las medidas para evitar sufrir una alergia solar que plantean los expertos coinciden en gran parte con las recomendaciones que realiza el Ministerio de Sanidad para ponerse moreno de forma segura. «Lo mejor para evitar que te salga es tomar el sol de forma moderada los primeros días y dar tiempo a la piel a que se brocee y se curta antes de someterla a sesiones de playa más largas», aconseja Zaldua. En caso de que la epidermis haya mostrado ya una reacción alérgica al sol, estos granitos y el molesto picor que llevan aparejado se pueden tratar con cremas y con pastillas.

Durante el verano las quemaduras son el problema más frecuente en la piel. Pero no el único. Se registran diferentes dermatitis y es más fácil que aparezcan verrugas y otras infecciones. El cloro de las piscinas desprotege la epidermis, como también lo hacen las excesivas duchas y el uso abundante de jabón. El agua salada, a nada que le da el sol, tiene un efecto antiinflamatorio. Los expertos apuntan que «es mejor que la de la piscina» para la mayoría de las personas, aunque siempre hay alguna excepción.

«Lo mejor para evitarlo es tomar el sol de forma moderada hasta que la piel se curte» MITXEL ZALDUA, DERMATÓLOGO

Con los niños, prevención

Con los niños hay que tener especial ojo para evitar que se quemen y que estas abrasiones se repitan y puedan desembocar en problemas de melanoma. «Se deben evitar las horas centrales, usar crema y, sobre todo, utilizar el sentido común. Es adecuado ponerles un gorrito o una visera en la cabeza, una camiseta tampoco está de más, y hay que acordarse de que beban mucha agua», apunta Jesús Rodríguez, presidente de la sección de Pediatría en la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao.

Las camisetas de licra tienen su parte buena y también la negativa. «Protegen del sol, pero el que estén húmedas mucho tiempo sobre la piel del niño puede llegar a irritar la piel y que aparezcan unos granitos». Lo mejor es hacer un uso adecuado de las mismas.

Rodríguez destaca que durante el verano lo más llamativo con los niños es que es la época del año en la que más sanos están. «Les sientan genial las vacaciones y el estar todo el día jugando». Y para evitar problemas de quemaduras y deshidratación reitera que «lo mejor es evitar las zonas de mucho calor y más a las horas centrales del día».

Consejos para tomar el sol con seguridad

  1. No permanecer muchas horas al sol pese a usar crema solar.
  2. Evitar las horas centrales del día, de 12 a 16 horas
  3. No exponer a los niños de menos de tres años al sol.
  4. Utilizar crema de sol frente a los rayos UVB y UVA.
  5. Elegir un protector adecuado para cada tipo de piel.
  6. Aplicar la crema sobre la piel seca y en cantidad generosa.
  7. Especial cuidado en cara, cuello, calva, hombros o escote.
  8. El protector solar es necesario incluso los días nublados.
  9. Ponerse sombrero, gafas de sol y beber abundante agua.
  10. Ir al médico ante cualquier cambio en lunares o manchas.