Cómo cuidar de tus pies en verano

Cómo cuidar de tus pies en verano

El uso de chanclas puede derivar en distintas lesiones, como tendinitis o fascitis. También hay que tener cuidado con la hidratación, la higiene e incluso con el esmaltado de las uñas

LARA PEMÁN

Si hay alguna parte del cuerpo que destaque más en verano, esa son los pies. Por ello debemos darle especial importancia a su cuidado si queremos evitar algún tipo de lesión o patología. Sabemos ya que uno de los calzados estrella de esta época estival son las chanclas. Este calzado no sujeta nada nuestro pie, lo que conlleva a una garra de dedos exagerada que busca la estabilidad, con la consecuente deformidad de los mismos. Este mal gesto nos puede provocar lesiones, que pueden incidir en nuestro rendimiento deportivo, como torceduras de tobillo, fascitis, tendinitis, o incluso fracturas.

El calzado, como durante el resto del año, está en los principales puestos de cosas a tener en cuenta en el cuidado de nuestros pies. Como en esta época va más al aire libre, hay mayor predisposición a la aparición de callos o ampollas, así como rozaduras por el nuevo calzado. Teniendo esto en cuenta, una buena elección sería aquella que permita que nuestros pies no sufran excesivo calor, pero que sin embargo sí nos protejan del terreno al que tienen que adaptarse.

También hay que recordar que es mejor ir a comprar el calzado a últimas horas del día o a la tarde, ya que el pie está más dilatado por toda la retención que se genera a lo largo del día. Siempre es bueno probar los dos zapatos y caminar bien por la tienda, ya que es muy habitual que existan diferencias entre ambos.

Otro punto a tener en cuenta es la higiene. Por culpa del calor y la humedad del verano, hay una gran proliferación de hongos y bacterias en playas, piscinas, e incluso sus entornos. Para prevenir esta aparición en nuestro organismo lo mejor es evitar el caminar descalzos, además debemos limpiar diariamente los pies y no olvidarnos de un buen secado, haciendo especial hincapié entre los dedos. Sin embargo también debemos hidratarlos, aunque siempre evitando esta última zona de entre dedos de la que hablamos. Una buena hidratación todas las noches, aprovechando el momento para masajearlos, será una buena opción para ayudar también al pie a su relajación.

Si continuamos con este mismo punto, podemos hablar un poco del esmaltado. ¿A quién no le gusta pintarse las uñas en verano? Pues bien, lo recomendable es usar estos esmaltes enperiodos cortos de tiempo, ya que nuestra uña debe respirar. No hay problema con que se pinten, pero si debemos tener en cuenta que los esmaltados permanentes o semipermanentes dañan mucho las uñas.