¿Por qué no hay que dar de comer a las palomas?

¿Por qué no hay que dar de comer a las palomas?

Estos animales transmiten enfermedades peligrosas y los restos de comida atraen a otras plagas como hormigas, cucarachas o ratas

Palomas, gatos y otros animales callejeros pueden transmitir enfermedades como histoplasmosis a clamidiosis, pasando por toxocariasis y no pocas infecciones más causadas por diferentes tipos de hongos y bacterias. Todas ellas suponen un grave riesgo para la salud pública.

La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) alerta contra el hábito de dar de comer a las palomas. Los restos de comida pueden atraer a otro tipo de plagas como hormigas, cucarachas o ratas.

Además, aumenta el número de colonias de gatos y ratas. Las poblaciones de palomas disminuyen un 50% sin comida y que las colonias de gatos salvajes lo hacen hasta en un 45%.

Este incremento de las plagas, además de ser un problema de salud pública, ataca tanto al mobiliario urbano como al patrimonio arquitectónico de las ciudades. Las heces ensucian calles y edificios, taponan desagües.