Los colegios públicos vascos perderán el próximo curso unos 2.000 alumnos en Infantil

Los colegios públicos vascos perderán el próximo curso unos 2.000 alumnos en Infantil

Se prevé también un descenso en los centros concertados, aunque será menor «por la política de Educación»

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

Los sindicatos de la enseñanza lanzan ya señales de alarma. Cuando todavía el Gobierno Vasco no ha facilitado las cifras oficiales de la matriculación para el próximo curso, la central mayorítaria, Steilas, advirtió ayer de que el próximo curso habrá 1.700 alumnos menos en las etapas iniciales de la escuela pública. A esa caída de matriculación hay que sumar la que se produzca en los centros concertados -que acogen a la mitad de los escolares vascos-, aunque Steilas asegura que es menor por la «política» que aplica Educación.

La reducción de niños en estas aulas de 2 a 5 años es un goteo desde 2011 pero se está acelerando curso tras curso. En este año académico que finaliza ahora, 2017-2018, había en las aulas de Infantil 2.244 pequeños menos que en el anterior. En el curso 2015-2016, por ejemplo, fue de 1.400. Las haurreskolak públicas, que atienden a menores de 3 años, ofertaban este año 8.500 plazas, de las que se cubrieron 5.700.

La cifra

30.000
alumnos menores de 16 años son los que perderán los centros de enseñanza vascos en una década. Las consencuencias se irán notando por etapas y ahora le ha tocado a las guarderías y a las aulas de Infantil. Luego llegará a Primaria y a Secundaria.

En las reuniones que mantienen los sindicatos con la Administración para el cálculo de la relación de puestos de trabajo del próximo curso, las centrales han podido comprobar este negro panorama. Sólo el año próximo cerrarán, al menos, una veintena de aulas de 2 años en la red pública vasca. Steilas quiso ayer «mostrar su preocupación por el descenso de matriculación» en este sector, que achacan a dos razones: la caída de la natalidad y la «apuesta clara del Gobierno vasco por privatizar el sistema educativo». Sus portavoces aseguran que está «en riesgo» el futuro de muchas haurreskolak y escuelas públicas y hace un «llamamiento al Ejecutivo de Urkullu» para que «apueste de forma determinante» por esta red y no lleve a cabo solo «campañas y programas de imagen».

Los colegios concertados también están sufriendo la escasez de niños. De hecho, una de las principales reivindicaciones de sus plantillas, en el conflicto que mantienen con las patronales, es abordar una negociación para que no se pierdan puestos de trabajo ante el descenso de matriculaciones por la bajada de la natalidad. Aseguran que en los centros concertados ya se han producido «cierres de aulas y despidos en los primeros cursos de Infantil».

A pesar de que el País Vasco es una de las comunidades españolas con el índice más bajo de inmigración en las aulas -por debajo de un 7% frente a la media estatal que supera el 8,5%-, la matriculación se ha sostenido en los últimos años en buena parte gracias a los alumnos extranjeros. Representan casi un 10% de los estudiantes de escuelas e institutos públicos.

Esta sangría de matrículas en las etapas iniciales no ha hecho más que empezar porque está relacionada con el desplome de los nacimientos en Euskadi. Un reciente estudio del Eustat revela que los colegios vascos perderán más de 30.000 alumnos menores de 16 años en una década. El informe augura un futuro complicado para los colegios. Este año, la población menor de 16 años se sitúa en 325.900 niños y adolescentes. Una década después habrá caído un 10%, hasta los 294.000. Y seguirá el descenso. Esta bajada se produce después de un ciclo de crecimiento de la cifra total del grupo en edad escolar desde 2001 a 2017.

Un ejemplo que da idea de la dimensión del problema al que se enfrenta el sector educativo: el número de niños escolarizados en Infantil, en aulas de 3 a 5 años, tendrá una reducción del 21% entre 2016 y 2031.

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