El lodo costero es la clave del gas de enfriamiento climático

Los sedimentos de las marismas saladas contienen millones de bacterias productoras de DMSP. /FOTOLIA
Los sedimentos de las marismas saladas contienen millones de bacterias productoras de DMSP. / FOTOLIA

El sulfuro de dimetilo (DMS) afecta a la química atmosférica, la formación de nubes y, potencialmente, al clima

AGENCIAS

Las bacterias que se encuentran en pantanos fangosos, estuarios y sedimentos costeros sintetizan uno de los gases de enfriamiento climático más abundantes de la Tierra, según una nueva investigación de la Universidad de East Anglia (UEA), en Reino Unido.

El dimetilsulfoniopropionato (DMSP) es un nutriente importante en ambientes marinos con miles de millones de toneladas producidas anualmente por fitoplancton marino (células microscópicas similares a plantas), algas, corales y bacterias.

Cuando los microorganismos marinos descomponen el DMSP, liberan un gas de enfriamiento climático llamado sulfuro de dimetilo (DMS, en sus siglas en inglés), que también le da a la playa su olor característico.

Hasta hace poco, se pensaba que el DMSP se producía principalmente en las aguas superficiales del océano por algas fotosintéticas. Pero una nueva investigación publicada este lunes en 'Nature Microbiology' revela que la molécula se produce en sedimentos costeros y en niveles mucho más altos que en el agua de mar.

El investigador principal, el profesor Jonathan Todd, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UEA, explica que «el DMS se produce cuando los microorganismos descomponen el DMSP, y es importante porque afecta a la química atmosférica, la formación de nubes y, potencialmente, al clima, al aumentar las gotas de las nubes -y por ende el tamaño de los cúmulos- que a su vez reducen la cantidad de luz solar que llega a la superficie del océano».

Además, «los microbios que viven en los océanos, mares y costas del mundo liberan anualmente decenas de millones de toneladas de DMS. Las nubes son vitales en el movimiento de grandes cantidades de azufre de los océanos a la tierra, lo que hace que la producción de DMSP y DMS sea un paso crítico en el ciclo global del azufre», añade.

El equipo de investigación estudió los sedimentos salados de la costa del norte de Norfolk (Reino Unido), en las marismas de Stiffkey y Cley. Se sabe que tales entornos producen grandes cantidades de DMSP y DMS, pero hasta ahora se pensaba que estos compuestos fueron producidos por la hierba del género Spartina, que crece en muchos de esos entornos.

La doctora Beth Williams, también de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UEA, señala que, trabajando en estos sedimentos costeros, descubrieron que «los niveles de DMSP y las tasas de síntesis de DMSP y DMS eran mucho más altos en el sedimento superficial que en el agua de mar superficial».

«También encontramos que estos altos niveles de DMSP no dependían de la presencia de plantas Spartina, con niveles similares detectados en el estuario de Yarmouth, donde estos vegetales no crecen -continúa-. Sorprendentemente descubrimos que había hasta 100 millones de bacterias productoras de DMSP por gramo de sedimento de marisma».

A su juicio, esto respalda su teoría de que las bacterias juegan un papel muy importante en la producción de DMSP en el sedimento. «Además, descubrimos que los sedimentos oceánicos profundos de la Fosa de las Marianas también contenían niveles mucho más altos de DMSP y bacterias productoras de DMSP que el agua de mar superficial que se encuentra por encima».

«Nuestros hallazgos podrían significar que los científicos han subestimado significativamente tanto la producción de esta molécula como el efecto que está teniendo en el medio ambiente», concluye.