Las hembras de delfín tienen clítoris y sirve para lo mismo que en las mujeres

Las hembras de delfín tienen clítoris y sirve para lo mismo que en las mujeres

Un nuevo estudio explica que se trata de un órgano grande que tiene poder de expansión, como el nuestro

DV

Muchas son las cosas que nos acercan a los delfines: son mamíferos, se comunican entre ellos y mantienen conversaciones, se ponen nombre y utilizan el sexo no solo para procrear, sino como una actividad social. Al igual que los humanos, los delfines mantienen relaciones todo el año, sin importar que las hembras estén en época fértil o no. También se sabía que las hembras tenían clítoris, pero los científicos no habían reparado en el estudio de este órgano de los cetáceos hasta ahora. Y los resultados señalan una nueva concordancia entre estos cetáceos y los seres humanos: este órgano también les sirve para experimentar placer sexual.

Los resultados de la investigación se han presentado a principios de este mes en la reunión anual de la Asociación Americana de Anatomistas, durante el encuentro Biología Experimental celebrado Orlando, Florida (EE.UU.). Los científicos descubrieron que las hembras de los delfines mulares tienen clítoris grandes y muy desarrollados. La estructura del tejido sugiere que este órgano puede expandirse, por ejemplo, en respuesta a la estimulación. La piel debajo del recubrimiento del clítoris contiene haces de nervios que pueden aumentar la sensibilidad y el potencial de placer, al igual que ocurre en el clítoris humano.

Método de estudio

Los investigadores estudiaron a 11 delfines fallecidos por causas naturales. Para explorar la anatomía del clítoris de los cetáceos realizaron disecciones, crearon tomografías computarizadas (TC) en 3D, fijaron los tejidos en parafina y los tiñeron para examinar su estructura en detalle.

Así es como descubrieron que los delfines tienen una especie de «capucha» de clítoris, donde dos áreas de tejido eréctil extenso se fusionan en un solo cuerpo, en forma y estructura muy similar al clítoris humano. Tanto en humanos como en delfines, el tejido eréctil del clítoris es más grande que la piel que lo recubre. La «capucha» es muy delgada y está plegada, lo que sugiere que el órgano puede expandirse durante los períodos de excitación y provocar un aumento de la sensibilidad.

«En otras especies de mamíferos con copulación durante todo el año, como los humanos y los chimpancés, se sabe que el sexo es placentero para las hembras, a menudo a través de la estimulación del clítoris que conduce al orgasmo. Nuestras observaciones anatómicas sugieren que el clítoris es funcional en los delfines mulares, pero se necesitan más investigaciones, incluidos análisis fisiológicos y de comportamiento, para comprobar si las experiencias sexuales pueden ser placenteras para las delfines hembras», explicó durante la reunión Dara Orbach, investigadora asociada del Mount Holyoke College, quien llevó a cabo el estudio junto con la profesora asistente de Biología Patricia Brennan.

Diferencias con el clítoris humano: la posición

Pero no todo son semejanzas. El clítoris del delfín se encuentra en una posición diferente en relación con la abertura vaginal de los humanos. «En los delfines, el clítoris se coloca en la entrada de la abertura vaginal y en contacto directo con el pene durante la cópula, a diferencia de la posición externa del clítoris en los humanos», explica Orbach. «La ubicación del clítoris cerca de la abertura vaginal indica que se puede estimular fácilmente durante la cópula».

Otra diferencia con la anatomía humana es que las investigadoras no encontraron en los delfines mulares ninguna evidencia de bulbo vestibular, un área de tejido eréctil que rodea la abertura vaginal en los humanos y contribuye al orgasmo. «Se sabe muy poco sobre la morfología reproductiva femenina en la mayoría de las especies de vertebrados silvestres. Esta investigación proporciona un marco comparativo para explorar otras funciones del sexo que pueden no ser exclusivas de los humanos. Estamos ante el precipicio de una comprensión más profunda de la relación entre la forma y la función de los genitales».