Evitar la presión de grupo y fomentar la autoestima ayuda prevenir el consumo de tabaco, según una experta

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Internet y las nuevas tecnologías se han convertido en un buen recurso para concienciar sobre sus efectos nocivos

DV Y AGENCIAS

Hablar con los hijos sobre el consumo del tabaco, concienciar sobre sus efectos nocivos, hacer visible la fuerza de la adicción, prevenir la presión de grupo y fomentar la autoestima del adolescente, ayudan a prevenir el consumo de tabaco entre los jóvenes desde casa, según han destacado expertos de Haztúa Psicología Positiva con el objetivo de evitar su iniciación precoz y fomentar el abandono.

En este sentido, los expertos han puesto de relieve la «importancia» del diálogo y la creación de un ambiente de tranquilidad. Para ello, han aconsejado preguntar abiertamente sobre su consumo. Del mismo modo, internet y las nuevas tecnologías se han convertido en un buen recurso para concienciar sobre sus efectos nocivos, entre los que destaca el color amarillo de los dientes, la tos crónica, el aumento de ataques cerebrales y el cáncer de laringe o pulmón, entre otras consecuencias.

Por otra parte, han recomendado hacerles visible la fuerza de adicción del tabaco, ya que la mayoría de los jóvenes cree poder controlar la «necesidad» de fumar y dejarlo cuando quiera.

Del mismo modo, es «importante» prevenir la presión del grupo, que suele ser uno de los principales puntos de inicio, y fomentar la autoestima. Para ello han recomendado poner en práctica la técnica del 'disco rayado', que consiste en dar respuesta negando a cada pregunta, e imitar posibles escenarios donde se puedan dar estas situaciones.

Finalmente, han hecho hincapié en evitar las amenazas y los castigos cuando el adolescente comienza a fumar. Así, han concluido que se debe buscar el por qué de su consumo y trabajar sobre ello.

Los jóvenes, el grupo más vulnerable por el factor social

En este contexto, Marta Sánchez Galiana, psicóloga de Haztúa Psicología Positiva y especialista en Intervención con adolescentes, ha destacado que el tabaco es considerada una droga social, que forma parte del estilo de vida. No obstante, como consecuencia de la prohibición de fumar en los espacios públicos cerrados su consumo está disminuyendo entre los adultos, siendo ahora el grupo más vulnerable los jóvenes por el factor social.

Actualmente, el inicio en el tabaco se sitúa entre los 11 y 14 años, según ha explicado la experta. Esto ocurre como consecuencia de los grupos que facilitan su consumo y las familias que lo toleran, la presión social del grupo de amigos, la imitación y la sensación de ser más adulto. Asimismo, se pueden destacar factores individuales como la baja autoestima, el gusto por descubrir nuevas sensaciones o el fracaso escolar, entre otros.

Por otra parte, la experta ha hecho hincapié en el uso de los 'vaper' por su variedad de sabores, que hace que los adolescentes no lo consideren tan nocivos sus efectos. Sin embargo, «algunas de las sustancias que contiene el líquido de vaporeo son propilenglicol, glicerol, sustancias aromáticas y, en el 90 por ciento de las ocasiones, concentraciones variables de nicotina».

Como consecuencia de estos datos, Haztúa Psicología Positiva desarrolla una serie de ponencias sobre cómo evitar que los adolescentes fumen desde la psicología con el objetivo de concienciar y visibilizar sobre los efectos de su consumo.

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