Celedón enciende la mecha de cinco jornadas de intensas fiestas en Vitoria

Celedón saluda desde el balcón a los miles de vitorianos que le esperaban en la Virgen Blanca./EFE
Celedón saluda desde el balcón a los miles de vitorianos que le esperaban en la Virgen Blanca. / EFE

Los cooperantes sanitarios Francisco Granados, Adela Fonseca e Imanol Vega fueron los encargados del lanzamiento del cohete

DV Y AGENCIASVITORIA.

Varias decenas de miles de vitorianos recibieron en la tarde de ayer al mítico Celedón, que fue «investido», por aclamación, como jefe de la fiesta y del jolgorio para los próximos cinco días en los que Vitoria celebra sus fiestas patronales en honor a la Virgen Blanca.

Como todos los 4 de agosto el aldeano que encarna el espíritu de las fiestas de la capital alavesa no faltó a su cita a las seis de la tarde e inició su descenso desde el campanario de la iglesia de San Miguel después del lanzamiento de chupinazo que ha desatado la alegría de los miles de personas que abarrotaban la plaza de la Virgen Blanca. Este año el lanzamiento del cohete corrió a cargo de los sanitarios y cooperantes Francisco Granados, Adela Fonseca e Imanol Vega.

Una vez que el muñeco llegó al otro extremo de la plaza, apareció el Celedón de carne y hueso que completó a pie el mismo trayecto, pero a la inversa, y volvió al lugar desde donde lanzaron el cohete los tres cooperantes sanitarios, a los que la ciudad ha querido agradecer su trabajo solidario en lugares como Bolivia y la República de Benín.

Gorka Ortiz de Urbina, que encarna la figura de Celedón desde hace ya 19 años, fue recibido por el alcalde de la ciudad, Gorka Urtaran, a quien le anudó el pañuelo festivo al cuello, después de unos momentos de descanso tras la ingente tarea de atravesar los 115 metros de recorrido entre una masa enfervorizada que quiere tocarle porque la tradición dice que si lo consigues tendrás éxitos amatorios. Algo más de tres minutos tardó en esta ocasión Gorka en cubrir esos 115 metros.

Al igual que en las últimas ediciones de la ceremonia de inicio de las fiestas de Vitoria, se impidió la introducción de envases de vidrio en la Plaza de la Virgen Blanca, con el objetivo de evitar los cortes y heridas que en años anteriores se producían entre los asistentes al acto por la rotura de botellas de cristal.

«Elegancia y respeto»

Celedón se dirigió a las miles de personas que abarrotaron la plaza de la Virgen Blanca para desearles unos bonitas fiestas y les pidió que se diviertan con «respeto», especialmente hacia las mujeres. «Recordad: no es no», gritó.

El alcalde también deseó que los vitorianos y visitantes celebren las fiestas «con elegancia y respeto» y se ha mostrado convencido de que el «espectacular ambiente» vivido ayer seguirá hasta el próximo viernes igual.

En la balconada de la iglesia de San Miguel se congregaron como es habitual numerosos representantes institucionales, y de los ámbitos político, social y cultural.

Celedón y el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, piden una diversión con «respeto» hacia la mujer

La prohibición de colgar pancartas en la plaza provocó un pequeño momento de tensión

Se registró un pequeño momento de tensión después de que la Policía Local descolgara una gran pancarta colocada en favor de la independencia del País Vasco y de que otros jóvenes intentaran colocar una bandera de España, pero el incidente no ha pasado de ligeros empujones.

A partir de ahora, Vitoria acogerá numerosos actos festivos para públicos de todas las edades y gustos hasta el próximo viernes en el que, ya de madrugada, Celedón volverá a la torre de la iglesia de donde ha bajado hoy para esperar a volver a desatar esta locura festiva el 4 de agosto de 2020.