El robo de Elizondo que 'triunfó' en la red era falso

Un vídeo ficticio de los comerciantes de Baztan se viralizó, al ser considerado real, y fue 'noticia' en un informativo nacional

ALICIA DEL CASTILLO

Suena el WhatsApp. Llega un vídeo. Durante casi dos minutos se muestra un intento de robo. En él se ve a una persona que realiza sus compras en una carnicería mientras es grabada por una cámara de seguridad con alta definición. En el Valle de Baztan la reconocen: es la carnicería Esarte, de Elizondo, regentada por Javier Pina. Buena carne, txistorras y comida precocinada, como croquetas o ensaladilla rusa.

En el comercio están solos el carnicero y el comprador. Se ve cómo el cliente, un joven con un visera y ropa deportiva, le pide varios productos. Están cara a cara mientras la cámara sigue grabando desde arriba, en un ángulo muy abierto desde el que se ve prácticamente todo el comercio. Poco después el cliente le pide algo y se ve cómo el carnicero tiene que ir a buscarlo a la cámara frigorífica. El joven aprovecha la situación y le encierra en ella. Mira hacia la calle, no hay nadie más en el comercio y tampoco fuera, así que intenta abrir la caja y hacerse con el dinero.

Pero en ese momento entra alguien en la carnicería, cargada con unas cajas de zapatos. De nuevo, para los vecinos de la comarca, es una cara conocida: Isabel González, de Calzados Virgilio, situada justo al lado. Seguro que ha pasado, como tantas otras veces, por delante del escaparate con las cajas que ha cogido del almacén y al asomarse a la carnicería ha visto algo extraño.

No hay sonido, pero se ve cómo increpa al joven. Se acerca a él y le tira las cajas. El ladrón sigue intentando abrir la caja. Isabel busca algo para enfentarse a él. Coge un chorizo y arremete contra el joven por toda la carnicería. El presunto ladrón consigue huír mientras Isabel se acerca a la cámara frigorífica y la abre. Javier, el carnicero, sale corriendo intentando atrapar al caco.

El vídeo comenzó a viralizarse el miércoles por la mañana por las redes sociales de inmediato. Los comentarios pronto salieron de la comarca de Baztan-Bidasoa para extenderse a la vez que el vídeo. «¡Qué valiente… qué inconsciente! ¡Con la de cuchillos que hay en una carnicería! ¡Pues vaya ladrón!». Javier e Isabel pasaron de ser dos anónimos ayudándose en un comercio local a salir por televisión, cuando alguna cadena nacional lo emitió en su informativo del mediodía.

Pero a primera hora de la tarde llegaba un segundo mensaje, de nuevo, por redes sociales… «No es real. Forma parte de una campaña de la Asociación de comerciantes de Baztan, Bertan. La idea era no decir nada hasta el lunes que viene, pero todo se ha precipitado».

Javier Pina lo explicaba sin apenas un momento libre. «Los clientes, los vecinos, se han quedado preocupados. Muchos se están pasando por la carnicería y me están llamando para saber si estoy bien. Está siendo una tarde complicada», explicaba. «Hasta una señora mayor, que vive sola en un caserío, se ha acercado para preguntarme qué tal estaba...». Con el vídeo, los comerciantes querían mostrar lo desprotegidos que se encuentran ante los robos.

Es el 'poder' de las redes sociales, la inmediatez sin contrastar que ayer convertía un vídeo de una campaña de unos comerciantes en una noticia.