Buena es la nieve que a su tiempo viene

La temporada de esquí se pone en marcha en espera de que el oro blanco cubra por completo las pistas

El Aneto y la Maladeta./DV
El Aneto y la Maladeta. / DV
PEDRO SOROETA

La temporada de esquí toca la puerta. Aunque la nieve solo ha aparecido, de momento, de forma puntual y esporádica, son ya varias las estaciones que han puesto en marcha sus remontes. La última en anunciar su apertura ha sido Cerler, en donde estos días ha nevado con fuerza. Otras confían en poder hacerlo la próxima semana, en el Puente de la Inmaculada, uno de las citas fuertes de la temporada desde hace años.

En espera de que efectivamente el oro blanco de las estaciones cubra sus pistas, los centros invernales se aprestan a vivir una nueva temporada desde el optimismo que le les dan las cifras de las últimas campañas. Los datos confirman que el deporte del esquí y el ocio que se mueve alrdededor del mismo, siguen al alza y alcanzan ya los números que tenían poco antes de la crisis.

La cifra de visitantes a las estaciones de esquí españolas en la temporada 2017-2018 llegó a los a 5,8 millones, lo que significa un 7,32% más que en el período anterior. Esta es una de las conclusiones del informe 'El esquí español importa', que hizo público Atudem (Asociación Turística de Estaciones de Esquí y Montaña) en la presentación de esta temporada. Se trata de una cifra importante si tenemos en cuenta que hace solo tres campañas la cifra fue de 4,7 millones, es decir un millón largo menos.

La evolución favorable del esquí se refleja también en la cifra de facturación, que crece un 6,5% hasta situarse en los 126,2 millones de euros, dato equiparable también a los años previos a la crisis, según la información facilitada por las diferentes estaciones de esquí. En las dos últimas temporadas el esquí español ha recuperado un 28% de la facturación perdida durante la crisis y ya se sitúa en niveles precrisis.

El deporte blanco, por tanto, marcha y ello se debe al esfuerzo que han hecho y siguen haciendo las estaciones por ofrecer mejores servicios y más ofertas. Ya que hoy en día no solo es esquí, sino más deporte y ocio también.

Los datos

5,8 millones de esquiadores
visitaron la temporada pasada las estaciones españolas, un 7,32% más que en el año 2017.
126,2 millones de euros
fue la facturación de las estaciones españolas la temporada pasada, un 6,5% más, lo que les sitúa en cifras de la precrisis.
Los esquiadores extranjeros fueron más de medio millón la campaña pasada, exactamente 517.835.
Solo Italia creció más que España entre los cuatro grandes del esquí europeo: Italia, España, Austria y Suiza. Lo hizo en un 9,5%
Un 28% de facturación han recuperado las estaciones españolas en los dos últimos año
21,57 euros es el ingreso medio diario por persona
La unión entre Aramón, Astún y Candanchú forma un dominio esquiable de 390 kilómetros

Otro dato esperanzador es el que se refiere al reclamo mundial que suponen nuestras cordilleras para esquiadores de todo el mundo. Resulta más que significativo que el número de visitantes extranjeros superara el último año la cifra de 500.000, lo que representa casi un 10% del total de los visitantes. Son cifras que empiezan a poner en valor el prestigio del esquí español y que se explica también por la calidad de sus infraestructuras y por su competitividad respecto a otros países europeos.

Los Pirineos, por su ubicación y mayor volumen de estaciones, concentraron la mayor afluencia de extranjeros durante la temporada 2017-2018, con 368.084 visitantes, lo que representa el 71% del total de público internacional. A continuación se sitúan la cordillera Penibética (91.071 extranjeros; 17,59% del total de visitantes de otros países), el Sistema Central (36.244; 7,0%), la cordillera Cantábrica (21.534; 4,16%), y el Sistema Ibérico, con un simbólico 0,2% del total de visitantes extranjeros.

«Los resultados del informe confirman, una vez más, el papel del esquí como motor económico de la industria económica y cultural, que no solo es apreciado por los españoles, sino que cada vez es más valorado por los turistas extranjeros», afirma Aureli Bisbe, vicepresidente seguno de Atudem. «Nuestro país goza de un extraordinario patrimonio paisajístico que ofrece muchas alternativas al turismo de playa y que se manifiesta en una oferta de estaciones de esquí situadas de pleno en los circuitos internacionales», añade.

Es llamativo el hecho de que en relación a los 'cuatro grandes' del esquí europeo, Italia, España, Francia y Suiza, el crecimiento de los visitantes en España muestre un excelente comportamiento. Solo Italia (+9,5%) crece con una tasa superior a la española. Más allá de estos, otros países con gran tradición esquiadora muestran igualmente tasas de crecimiento discretas. Es el caso, por ejemplo, de Austria (+0,8%) o Eslovenia (+0,5%).

En todo caso, es evidente que las cifras que mueven países como Francia, Suiza o Italia no son comparables con las españolas, que están muy por encima tanto en estaciones y pistas de esquí como en el número de esquiadores. Andorra, por su parte, presenta un ligero decrecimiento (-5%) en la última temporada.

Ski Pirineos bate récords

Una muy buena noticia para los esquiadores guipuzcoanos es la unión entre Aramón (Cerler, Formigal, Panticosa, Javalambre y Valdelinares), Astún y Candanchú, que hará posible, esta temporada, esquiar en los 390 kilómetros de pistas de esquí, formando el mayor dominio esquiable de España. Este abono permitirá esquiar y disfrutar indistintamente de los tres valles del Pirineo aragonés con estaciones de esquí: el valle del Aragón, donde se ubica la mítica estación de Candanchú; el de Tena, con el gran dominio esquiable de Formigal-Panticosa, y Benasque con Cerler. El objetivo de esta propuesta conjunta es posicionar el Pirineo aragonés como un gran dominio a la altura de los que existen en otras zonas como los Alpes.

Estaciones abiertas

Aunque las estaciones catalanas de La Molina y Masella y Sierra Nevada llevan ya unos días en funcionamiento, no será hasta la próxima semana, si las condiciones lo permiten, cuando se pongan en marcha la mayoría de las estaciones.

De momento, y aunque conviene estar atentos a los distintos partes de nieve, están abiertas ya centros como Boí Taull y Valter 2000, también en Cataluña, y Aramón Cerler. Una estación con 31 kilómetros de pistas y con recorridos para todos los niveles. Baqueira Beret ya tiene una apertura parcial. Pero habrá más centros en marcha en unos días.

Estaciones cerradas

Todas la estaciones de la cordillera Cantábrica se encuentran cerradas en este momento debido a las condiciones climaticas. En el Pirineo Aragonés la situación es muy similiar, exceptuando la estación de Cerler, que ya está abierta de forma parcial. Estaciones como las de Candanchú, Formigal, Astún y Panticosa se encuentran cerradas de momento.

La temperatura sube 1,2 grados en los Pirineos

El presente es optimista, el futuro no lo parece tanto si tyenemos en cuenta los datos que maneja el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC), que ha avisado que el aumento de 1,2 grados en la temperatura media de los Pirineos durante los últimos 50 años hace prever que la cordillera pierda la mitad de su nieve antes de 2050 y, si no se actúa antes, incluso el 80% antes de finales de siglo. Esta fue una de las principales conclusiones que se dio a conocer con motivo de la presentación del informe «El cambio climático en los Pirineos: impacto, vulnerabilidades y adaptación», que han redactado más de 100 expertos procedentes de España, Francia y Andorra para el citado observatorio.

Según el informe, el panorama es desalentador habida cuenta del aumento de temperatura media en la gran cordillera, que ha sido de 1,2 grados durante los últimos 50 años. La media mundial ha sido de 0,85 grados más, por lo que el calentamiento de los Pirineos viene a ser un 30 por ciento más acusado. El coordinador del estudio, Juan Terrádez, señaló que la mitad de los glaciares de los Pirineos han desaparecido y ha expresado sus dudas de que a finales de siglo «queden muchos glaciares» en la cordillera.

La coordinadora del Observatorio, Idoia Arauzo, tilda de «grave» la situación actual en el Pirineo y reclama una «actuación urgente» e «incorporar el cambio climático en las políticas», porque «está sucediendo a una velocidad muy rápida». Los Pirineos tienen «fiebre» y «es un síntoma de que algo está pasando», apunta Arauzo, quien también ha detallado los diez desafíos del cambio climático en los Pirineos que se deducen del informe, entre ellos preparar a la población ante los extremos climáticos, reforzar la seguridad ante los riesgos naturales y acompañar a la población ante las sequías.

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