Una de cada cinco familias vascas aún no ha solicitado la ayuda extra por el segundo hijo

Familias disfrutan con sus hijos de un día de parque. /J. V. ArnelasGráfico
Familias disfrutan con sus hijos de un día de parque. / J. V. Arnelas

Padres y madres cuyos segundos bebés nacieron en 2016 tienen de plazo hasta final de mes. Hasta la fecha, 4.700 personas de las 6.000 potenciales beneficiarias han reclamado el pago de entre 400 y 900 euros que les corresponde

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZ

Esta vez, no se puede achacar la realidad a la escasez de ayudas económicas para las familias con hijos. El Gobierno Vasco amplió el pasado verano la subvención anual que concede a los padres y madres por el nacimiento de su segundo hijo -los padres primerizos y las familias numerosas siguen con las mismas cuantías que hasta la fecha-. En concreto, pasó a pagar tres anualidades en lugar de dos, de entre 400, 500 y 900 euros, en función de su renta. En números, en total cobrarán 1.200, 1.500 o 2.700 euros en total, lo que supone un 50% más. Pero no todos los potenciales beneficiarios han dado el paso de pedir la solicitud. Uno de cada cinco aún no ha reclamado el derecho que les corresponde. El desconocimiento o la simple desidia a la hora de cumplir con el trámite burocrático parecen ser los motivos para no querer aceptar ese caramelo.

La medida se implantó con carácter retroactivo. Así, las primeras en beneficiarse han sido las familias cuyos segundos hijos nacieron en 2016 a las que, por lo tanto, les corresponde recibir esa tercera anualidad este año. Ya han tenido que cobrar anteriormente dos pagos: el primero en el año del nacimiento, y el segundo, al cumplir el bebé su primer año de vida. La previsión del Departamento vasco de Empleo y Políticas Sociales es que ese 'regalo' extra lo recibirían este año en torno a 6.000 hogares en Euskadi, pero hasta la fecha solo 4.700 han cursado la solicitud. O lo que es lo mismo, quedarían unas 1.300 -una de cada cinco- pendientes de reclamar el derecho que les corresponde. La consejería que dirige la jeltzale Beatriz Artolazabal recuerda que los hogares cuyos segundos hijos nacieron en 2016, y que por lo tanto ya cumplen los dos años de edad, tienen de plazo hasta final de mes para poder acceder a la ayuda. De lo contrario, perderán su derecho.

Las ayudas económicas por hijo son un derecho universal -con el matiz de que desde hace tres años las cuantías no son iguales para todos los hogares, sino que se aplica la renta estandarizada, que evalúa el nivel de renta y la composición familiar-. Es, además, un derecho subjetivo: si se agota la partida presupuestaria, el Gobierno Vasco tiene la obligación de buscar nuevos recursos para cubrir todas las peticiones. Con la natalidad a la baja, este escenario no ha sucedido, y la partida ha solido quedarse en los últimos ejercicios sin completarse al cien por cien. La prestación consiste en un pago anual de 400, 500 o 900 euros -en función del criterio de renta estandarizada- a las familias que reciban a su primer hijo; las que ya van por el segundo han visto este año ampliado su derecho de dos a tres pagas anuales (en total se les abonará 1.200, 1.500 o 2.700 euros); y las que tienen tres o más vástagos, reciben siete anualidades (2.800, 3.500 o 5.600 euros).

El dato

5,5millones de euros
es el presupuesto reservado por el Gobierno Vasco para financiar las ayudas extra por el nacimiento del segundo hijo. El decreto aprobado el pasado mes de julio tiene carácter retroactivo, de forma que son las familias que hayan dado la bienvenida a sus segundos hijos en 2016 las primeras en poder beneficiarse. Pueden solicitar la ayuda hasta finales de este mes. De momento, alrededor de 4.700 personas ya han cursado la solicitud, lo que significa que otras 1.300 aún no han reclamado el derecho que les corresponde
Dónde solicitarlas
En Donostia. Servicio Zuzenean, de atención ciudadana. Calle Andía, 13. Horario de atención al público, de lunes a viernes de 8.00 a 19.30 horas

Compromiso institucional

La ampliación de las ayudas por hijo responde a un compromiso lanzado desde la campaña electoral por el lehendakari, Iñigo Urkullu, para intentar hincar el diente a una de las asignaturas pendientes en materia de servicios sociales: el apoyo a las familias con hijos. El anterior Plan Interinstitucional de Apoyo a las Familias (2011-2015) ya preveía ir avanzando en la cobertura, pero la mayoría de medidas se quedaron en el cajón y el principal logro fue mantener el sistema en pleno impacto de la crisis. Capeado el temporal, y con una natalidad a la baja, el Gobierno Vasco ha querido retomar los deberes pendientes y abordar el desafío de las políticas de apoyo a la infancia y a las familias. El IV Plan de apoyo a la infancia y a las familias con hijos, aprobado este año y con vigencia hasta 2022, va más allá e incluye la medida estrella de financiar hasta 16 semanas de permiso de paternidad (para los padres que se acojan a una excedencia, que será financiada al 100% por el Gobierno Vasco). La promesa está recogida en los presupuestos de este año -pendientes de apoyo político para materializarse-, en los que se han comprometido 15 millones para financiar la medida.

El decreto de ampliación de las ayudas por hijo corrige también parte del recorte que sufrieron las familias con rentas medias con los cambios introducidos en 2015. Entonces, el Ejecutivo, en un giro de 180 grados, introdujo el criterio de renta y pasó a abonar las cantidades en función de los ingresos de cada hogar. Las subvenciones por nacimiento de hijo habían sido de igual cuantía para todos las familias hasta ese momento. Aquel cambio benefició a las rentas más bajas, pero las medias y altas salieron perdiendo. Si se mira solo a la situación de los hogares con dos hijos, aquellos con ingresos por debajo de 20.000 euros de renta estandarizada (un baremo que mide los ingresos y la composición de la familia) pasaron a percibir 1.800 euros (dos anualidades de 900 euros), en lugar de 1.500. Las rentas medias se quedaron en 1.000 euros (un descenso de 500 euros en total) y las de mayores ingresos perdieron 700 euros, al pasar de 1.500 a 800 euros. La brecha fue aún mayor a partir del tercer hijo, donde el recorte alcanzó los 3.500 euros en total para las rentas más altas. Las medias también salieron perdiendo, con 2.800 euros menos.

Ahora, tras la aprobación del decreto en julio, las rentas medias recuperan ese recorte, ya que pasan a cobrar de nuevo 1.500 euros (ahora en tres anualidades). Los hogares con mayor poder adquisitivo mejoran hasta los 1.200 euros (400 euros más pero 300 euros menos que en 2015). Y son de nuevo los hogares con menor renta los más favorecidos, ya que han pasado a recibir 2.700 euros, en lugar de los 1.800 euros actuales.

También cuentan los hijos hasta que cumplen 25 años

La ampliación de ayudas económicas por el nacimiento de hijos e hijas, aprobada el pasado mes de julio vía decreto, introdujo otra novedad: los descendientes mayores de 18 años y menores de 25 que vivan en el domicilio familiar y dependan económicamente de sus progenitores también computan a la hora de determinar el orden ocupado por sus hermanos menores, que son los que motivan el derecho a la ayuda, y así puedan ser considerados segundos, terceros o sucesivos hijos. Según explicó la consejera Beatriz Artolazabal, se entiende que existe dependencia económica cuando el hijo o hija no tenga rentas anuales (sin incluir las exentas) superiores al salario mínimo interprofesional anual, y se podrá probar a través de una declaración jurada de la persona solicitante de la ayuda.

 

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