La alimentación inadecuada causa una de cada cuatro muertes evitables

La alimentación inadecuada causa una de cada cuatro muertes evitables

El exceso de azúcar en la infancia es responsable además de una «epidemia de caries» que afecta al 90 % de los niños

EFE

Una dieta inadecuada con predominio de alimentos ultraprocesados y exceso de azúcar, sal y grasas es hoy en día la principal causa de enfermedad y el origen de una de cada cuatro muertes evitables.

Esta es una de las conclusiones del estudio Viaje al centro de la alimentación que nos enferma dentro de la campaña 'Dame veneno', que representantes de la Asociación Justicia Alimentaria han presentado en la Comisión de Salud del Parlamento Vasco.

El informe revela que el destierro de productos frescos en favor de procesados con exceso de sal, azúcares y grasas causa enfermedades que pueden incluso acarrear el «colapso» del sistema sanitario. De hecho, han advertido, que tratar estas dolencias cuesta ya 900 millones al año a Osakidetza, el 25 % de su presupuesto.

La alimentación inadecuada y el sobrepeso u obesidad está detrás de entre el 40 y 45 % de las enfermedades cardiovasculares, del 45 % de los casos de diabetes 2 y del 30-40 % de cánceres como el de estómago y colon.

El exceso de azúcar en la infancia es responsable además de una «epidemia de caries» que afecta al 90 % de los niños, una cifra «inadmisible», han denunciado. Pero esa no es la única epidemia causada por una dieta inadecuada: la obesidad se ha «duplicado» en el mundo. En Euskadi el 11,3 % de los niños es obeso y el 34,5 % tiene sobrepeso, mientras que entre los adultos, casi la mitad tienen sobrepeso u obesidad.

Los riesgos se concentran además en las personas de menor renta debido a que los alimentos ultraprocesados son atractivos, de alta palatabilidad, se pueden comprar en casi cualquier sitio y son accesibles económicamente.

El 44 % de la población vasca y española -han señalado- no se pueden permitir un dieta saludable aunque tengan los conocimientos necesarios sobre nutrición y estilo de vida, porque los alimentos frescos y saludables son más caros. «Las personas con menos dinero están abocados a enfermar» y la «zona cero» de esa población en zona de riesgo está formado por mujeres trabajadoras al frente de familias monoparentales.

Por todo ello, han reclamado a las distintas administraciones políticas transversales -como se hace con la igualdad o con el euskera- para hacer frente los intereses del «lobby» de la industria alimentaria, y han elaborado una guía con medidas concretas.

Así, proponen crear perfiles nutricionales, es decir dividir a los alimentos por su composición nutricional para que el consumidor pueda saber si un producto ayuda a una dieta saludable o todo lo contrario. También exigen regular el etiquetado, para que consten de manera inequívoca todos los componentes de un alimento procesado.

Plantean además limitar o prohibir la publicidad de determinados alimentos como se hizo en su día con el tabaco, sobre todo en franjas infantiles. En este sentido, han denunciado que en ese horario se concentran al año 7.500 anuncios sobre alimentos perjudiciales.

Otra de las claves es favorecer el acceso a alimentos saludables mediante la supresión de su IVA y, al mismo tiempo, aumentar este gravamen a los productos nocivos hasta el 21 %. También sugieren impuestos especiales como el que el Gobierno de Cataluña impuso al azúcar.

Asimismo, defienden la creación de una asignatura de educación alimentaria, que no existe en la actualidad a pesar, dicen, de que comer es algo que se hace tres o cuatro veces al día.