Alberto Soler, psicólogo: «Confundimos lo posible con lo probable y eso alimenta la ansiedad»
El experto considera que esta distinción que, aunque parece sencilla, puede marcar la diferencia entre vivir atrapado en la angustia o recuperar el control sobre los pensamientos
L. G.
Jueves, 20 de noviembre 2025, 13:26
El psicólogo Alberto Soler ha puesto el foco en un error mental común que, según explica, alimenta buena parte de nuestras preocupaciones diarias: confundir lo posible con lo probable. Una distinción que, aunque parece sencilla, puede marcar la diferencia entre vivir atrapado en la angustia o recuperar el control sobre los pensamientos. El psicólo estará esta tarde en Irun ofreciendo una charla sobre adolescencia y pantallas.
«Si quieres controlar tus preocupaciones y tus pensamientos angustiosos, es importante que domines la diferencia entre lo posible y lo probable», señaló Soler, quien insiste en que muchas veces nuestra mente transforma escenarios remotos en amenazas inminentes.
Para ilustrarlo, el psicólogo recurre a un ejemplo tan cotidiano como viajar en avión.«¿Es posible que coja un avión y que el avión se estrelle y me muera? Sí, es posible. ¿Es probable? Pues no, no lo es realmente. La probabilidad es de una entre 29,4 millones. Bastante poco probable», subrayó, recordando que el hecho de que algo pueda suceder no lo convierte automáticamente en un riesgo real.
@asolers Cuando algo nos preocupa confundimos lo posible con lo probable. Creemos que el mero hecho de que sea posible lo convierte en altamente probable, cuando realmente no suele ser así. De hecho, la inmensa mayoría de nuestras preocupaciones nunca llegan a producirse. Si dominamos esta reflexión y sabemos distinguir mejor lo posible de lo probable estaremos un poco más cerca de dominar nuestros miedos. . . . . . . #psicología #autoayuda #crecimientopersonal #ansiedad #miedo #fobias #psicólogo #terapiacognitiva #terapia ♬ sonido original - Alberto Soler
Según Soler, el problema surge cuando el cerebro interpreta cualquier posibilidad como una probabilidad elevada, un mecanismo que dispara el miedo y mantiene a la persona atrapada en bucles de preocupación. «**La clave de todo esto es que cuando algo nos preocupa, confundimos lo posible con lo probable. Creemos que el mero hecho de que sea posible lo convierte en altamente probable, cuando realmente no suele ser así**», explicó.
Alberto Soler, psicólogo: «Confundimos lo posible con lo probable y eso alimenta la ansiedad»
Frente a ello, propone entrenar una reflexión más objetiva sobre los escenarios que nos generan ansiedad. Analizar los hechos, valorar la frecuencia real de esos sucesos y poner los pensamientos en contexto puede convertirse, según destaca, en una herramienta poderosa para gestionar los temores.
Soler insiste, además, en que la mayor parte de las preocupaciones que nos quitan el sueño jamás llegan a hacerse realidad. «De hecho, la inmensa mayoría de nuestras preocupaciones nunca llegan a producirse», concluyó, recordando que gran parte de la angustia procede de amenazas imaginadas mucho más que de peligros reales.