Aceite de árbol de té. Propiedades y manual de uso

Aceite de árbol de té. Propiedades y manual de uso

Es uno de los más utilizados por su versatilidad y propiedades, un imprescindible en casa que vas a adorar en cuanto conozcas todos los usos que le puedes dar. Te contamos todo acerca del aceite esencial de árbol de té

TAMARA IZQUIERDO

Los aceites esenciales y las plantas de las que provienen, son fabulosos aliados para tu salud. El de árbol de té lleva utilizándose miles de años para aliviar y tratar diferentes problemas y cada vez tiene más adeptos para su uso en la vida moderna por su eficacia y versatilidad. No te pierdas todo lo que puede hacer por ti, por tu casa y por los tuyos el aceite esencial de árbol de té.

Tiene su origen en Australia, donde los aborígenes extraían este aceite de las hojas y cortezas de un arbusto llamado Melaleuca alternifolia. Los indígenas eran sabedores de sus propiedades antibacterianas, antivirales, como repelente de insectos, fungicida… y sabían darle un buen uso a estas propiedades.

Hoy en día el aceite esencial de árbol de té ha llegado a nuestras vidas en botellitas y gracias a elementos como humidificadores y vaporizadores podemos darle muchos más usos que hace años. Es un imprescindible de botiquín, en el armario de productos de limpieza del hogar, en el neceser… Ahora verás todas las propiedades que tiene este aceite todoterreno.

Propiedades del aceite de árbol de té

Es un potente antiséptico natural, es decir, es un aceite antimicrobiano que al aplicarse en la piel reduce la posibilidad de infección. Al aplicarse por vía tópica no hay que hacerlo directamente sino diluido, preferiblemente con un aceite base vegetal como el de almendras, jojoba, aguacate, coco…

Es muy útil para tratar infecciones bacterianas y víricas por lo que es un estupendo aliado para tener en casa y combatir algunas enfermedades. También es fungicida, impide el crecimiento y elimina hongos parásitos y mohos, aliviando sus efectos dañinos.

Cómo utilizar el aceite esencial de árbol de té

Está muy extendido su uso para tratar el acné y los brotes de granitos. Como remedio casero puedes diluir unas 4 gotas de aceite de árbol de té con 20 gotas de agua de hamamelis y aplicar en el granito con un bastoncillo de algodón al menos dos veces al día. También puedes hacerte una limpieza facial con vapor añadiendo al agua unas gotitas de aceite de árbol de té.

Las dermatitis, alergias e incluso la psoriasis puedes aliviarla diluyendo unas gotas del aceite con un aceite base vegetal como el de jojoba o el de almendras y tasajear la piel directamente.

El cuero cabelludo también se puede beneficiar de las propiedades del aceite de árbol de té. Añadiendo unas gotas a tu champú o masajeando directamente la piel con los dedos impregnados de aceite vas a poder tratar el cuerpo cabelludo sensible, las descamaciones y el cuero cabelludo graso.

En caso de hongos en las uñas o en los pies se podría aplicar directamente el aceite sobre el problema, es un efectivo fungicida que va a aliviar, minimizar y eliminar los hongos. También es muy eficaz para la eliminación de verrugas de forma natural.

Es perfecto para tratar heridas ya que es antibacteriano, antiséptico y favorece la regeneración cutánea. Se puede poner directamente en la herida y cuando empiece a cicatrizar combinarlo con un aceite base vegetal. Lo mismo ocurre con las quemaduras leves, aplicado en la piel el aceite de árbol de té disminuye la inflamación y el dolor y contribuye a la regeneración de la zona.

En la higiene dental es un gran aliado para eliminar placa bacteriana, tratar aftas, encías inflamadas… puedes hacer un enjuague bucal con unas gotas de aceite en un vaso de agua o bien directamente sobre el cepillo para eliminar la placa.

Se ha utilizado desde hace muchísimos años como un efectivo repelente de insectos pero también es un remedio para aliviar sus picaduras aplicándolo directamente sobre ella.

Es muy útil para calmar la irritación que aparece después de la depilación. Si acabas de depilarte y notas tu piel muy irritada puedes mezclar unas 2-3 gotas de árbol de té con un aceite base vegetal y masajear la zona dañada.

Está muy extendido su uso para tratar y prevenir problemas de piojos que aún suelen darse en los colegios. Se mezclarían unas gotitas de árbol de té con el champú del niño para lavarle el cabello para prevenirlos y para tratarlos se puede aplicar en el cuero cabelludo diluido.

Otra de las formas más habituales, y prácticas, de uso de este aceite esencial es su poder para tratar catarros. Se puede aplicar de forma tópica combinado con aceite base vegetal en la zona de la gargante, pecho y espalda para combatir tos, sinusitis, bronquitis, gripe, resfriados… También es perfecto para hacer vahos, ponerlo en el humidificador e incluso unas gotas en la almohada.

Si tienes una infección de garganta puedes diluir 3-4 gotas del aceite en un vaso de agua para hacer gárgaras y acabar con el problema. ¡Cuidado con su ingesta!

Otro de sus usos estrella es para la limpieza y desinfección del hogar. Puedes crear tu propio limpiador ecológico para eliminar hongos y mohos de la bañera, desinfectar tapicerías, ropa de cama, alfombras… Mezcla unas 25 gotas por medio litro de agua y ponlo en un envase pulverizador. De hecho podrás desinfectar y refrescar la ropa de tu colada poniendo unas gotas de aceite de árbol de té en el cajetín de la lavadora.

Como verás es un aceite muy versátil (¡y aún tiene más usos!) que te va a sacar de muchos apuros y te va a ayudar con un sinfín de cosas. Un mundo de posibilidades en un pequeño frasco poderosísimo.