Un mar de basuras recibe a los turistas en Ibiza

Un mar de basuras recibe a los turistas en Ibiza

El aeropuerto se encuentra en una situación extrema por riesgo de infecciones, al cumplirse siete días de la huelga de los trabajadores del servicio de recogida de residuos

EL DIARIO VASCO

Los turistas que aterrizan estos días en el aeropuerto de Ibiza se encuentran con una desagradable sorpresa nada más abandonar el avión. Son recibidos por un mar de basura debido a la huelga del servicio de recogida, que cumple ya seis días. Lo malo es que por ahora no hay visos de poder llegar a su fin en breve. Hay tanta acumulación de desperdicios que algunos baños se han tenido que cerrar, por seguridad y las compañías aéreas sugieren a los pasajeros que usen los inodoros de los aviones antes de desembarcar. La terminal se encuentra en una situación extrema por riesgo de infecciones debido a las montañas de basura.

Los trabajadores reclaman el pago de tres nóminas atrasadas y la contratación de más empleados. No están cumpliendo los servicios mínimos, y esto ha provocado que toda la limpieza del aeropuerto, una de las más importantes del Estado por la entrada de turistas, la realiza una sola persona, que es la encargada de poner papel en los lavabos y de quitar las botellas de los contenedores del control de seguridad. El domingo todos los baños tuvieron que ser cerrados al no reunir las condiciones higiénicas necesarias. Los restos de alimentos empiezan a pudrirse en las papeleras e, incluso, en el suelo alrededor de ellas.

El único lugar limpio de todo el aeropuerto, el que los trabajadores en huelga han accedido a limpiar, son los puntos de control de seguridad de acceso a la zona de embarque y control de pasaportes. Ya en el exterior, en los accesos y las paradas de taxi, a la basura se le sumaban los miles de colillas de cigarrillos que los fumadores no podían más que arrojar al suelo, dado que los ceniceros estaba a rebosar.

Las autoridades sanitarias, en visto que la huelga está enquistada, podrían decretar el cierre de las instalaciones aeroportuarias si consideran que las basuras pueden convertirse en un foco de infecciones.

Mala imagen turística

Los turistas no solo deben sortear los restos de basura y el hedor cuando se dirigen hacia el exterior del aeródromo, sino que, además, en la salida se encuentran con la concentración de protesta de lo trabajadores en huelga, unos cuarenta. Estos piden limosna a los foráneos con una caja de zapatos bajo un cartel en castellano y en inglés: "Tres meses sin un salario, ayúdenos con lo que pueda". Algunos lo hacen y otros no. Lógicamente, la imagen no hace ningún bien a la imagen turística de la isla pitusa. El diario británico 'The Sun' publicó este sábado un reportaje titulado «Not so white isle» («No es una isla tan blanca») informando sobre la huelga.

Los trabajadores del resto de empresas del aeropuerto también están siendo víctimas de la situación de insalubridad de las instalaciones, pero actúan con resignación y dan la razón a los huelguistas.

La huelga tampoco ha hecho ninguna gracia a las discotecas de la isla, y que son el punto de atención de millones de turistas. Dos de las salas de fiesta más grandes de la isla, Amnesia y Ushuaïa, abren sus puertas el próximo sábado, y es que solo faltan cinco días para que se inicie la temporada estival. Y arranca con la amenaza de cierre de las instalaciones sobre su única terminal, nada positivo para el todo el sector turístico.

Las redes sociales ya se han llenado de imágenes de cómo la suciedad se extiende por cada rincón del aeropuerto de Ibiza, en especial a través de Twitter.