La fotografía con mayor resolución de la historia de la astronomía

La fotografía con mayor resolución de la historia de la astronomía

Obtenida con una red de radiotelescopios, muestra una galaxia a 900 millones de años luz

EL DIARIO VASCO

BL Lacertae, el núcleo activo de una galaxia situada a 900 millones de años luz, y con un agujero negro 200 millones de veces la masa del sol, es la de mayor resolución de la historia de la astronomía. Ha sido captada por una colaboración internacional entre quince antenas terrestres y la antena de la misión espacial RadioAstron (de la Agencia Espacial Rusa), en órbita alrededor de la Tierra.

No es una fotografía corriente. No ha sido captada con un telescopio óptico, sino gracias a la técnica conocida como interferometría de muy larga base (VLBI por su acrónimo en inglés), que se utiliza desde 1974 y que permite que múltiples radiotelescopios separados geográficamente trabajen al unísono, funcionando como un único instrumento gigantesco. Esto ha permitido una imagen con una resolución nunca antes vista en la historia de la astronomía. Si observáramos la luna con este mismo conjunto de telescopios, seríamos capaces de ver en su superficie una moneda de dos euros.

Si los humanos quisiéramos verla con nuestros propios ojos, estos tendrían que ser ocho veces más grandes que la Tierra. Imposible. El trabajo, liderado por investigadores del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía, aporta nuevas claves para el estudio de las galaxias activas.

«Al combinar por primera vez todas estas antenas hemos logrado la resolución que tendría una antena con un tamaño equivalente a ocho veces el diámetro terrestre, unos veinte microsegundos de arco», explica José Luis Gómez, investigador del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía, que encabeza el estudio.

Si observáramos la luna con este mismo conjunto de telescopios, seríamos capaces de ver en su superficie una moneda de dos euros.

Galaxias activas

Según subraya la Sociedad Española de Astronomía, nuestra galaxia es una espiral tranquila, quizá del tipo barrado. Pero en el universo hay otras muchas galaxias de tipos muy diferentes, y entre ellas se encuentra el grupo de las galaxias activas, como es el caso de la BL Lacertae.

Las galaxias activas contienen un núcleo que emite energía en cantidades enormes y de manera muy violenta. Como es natural, esos núcleos reciben el nombre de núcleos activos de galaxias o, también, núcleos de galaxias activas. Las teorías más aceptadas atribuyen la emisión de energía a un agujero negro supermasivo situado en el centro de estas galaxias, sobre el cual se precipita materia a un ritmo considerable. La caída del material induce su calentamiento y compresión, y desencadena la emisión de energía en todas las longitudes de onda del espectro.

Con frecuencia los núcleos activos de galaxias emiten también chorros de materia en direcciones opuestas, unos flujos de partículas que recorren distancias cosmológicas en el espacio intergaláctico y dan lugar a fenómenos de emisión radioeléctrica. Los núcleos activos de galaxias pueden manifestarse de varias maneras distintas desde el punto de vista observacional, dependiendo de sus características intrínsecas y del ángulo bajo el cual se observan desde la Tierra. Tenemos así los cuásares (con o sin emisión de ondas de radio), los blázares, las radiogalaxias, las galaxias de Seyfert, etc.