Pistas para saber si estás comiendo realmente pan artesano

Pistas para saber si estás comiendo realmente pan artesano

Existen infinidad de tipos de pan. Pero ¿cómo sabemos si lo que nos están ofreciendo es de calidad?

SARA MOLES

De trigo, de centeno, chapata, baguette,.. Nunca una simple combinación de tres ingredientes -harina, sal y agua- había dado para tanto. Y es que este elemento tan básico como es el pan y que durante tanto tiempo ha estado acompañándonos a la mesa, ha ido dejando un sinfín de variedades en nuestras panaderías y en cada vez más puntos de venta, desde supermercados a gasolineras. Pero, ¿cómo distinguir un buen pan artesano?

El problema que existe hoy en día son las copias baratas del pan artesanal, independientemente de dónde las compremos. Es decir, panes que son producidos y alterados con una gran cantidad de aditivos, derivando en lo que conocemos como pan industrial o precongelado.

Lo que en un principio fue creado para producir más a menor coste, ha acabado convirtiéndose en el enemigo más directo de los panaderos clásicos. Así, de los más de 165.000 puntos de venta de pan que tiene España -contando supermercados, gasolineras, panaderías, etc.- tan sólo el 25% continúa vendiendo pan tradicional.

Algo estamos haciendo mal

En países como Francia es tal el valor que le conceden al pan, que está prohibido que una empresa que no venda este producto 100% artesanal se defina como panadería.

Iban Yarza, panadero casero y divulgador del pan explica que «España es un país de pan, de cereales, pero se ha perdido mucho en cultura y aprecio del buen pan, igual que ha sucedido con otros alimentos, como la leche o los tomates; no hay más que ver la mayoría de la leche o los tomates que se compran».

De hecho, ni las panaderías se esfuerzan por cambiar estos hábitos. «El 80% hace el mismo pan que se vende en el supermercado o la gasolinera. Con la misma harina y los mismos mejorantes», afirma Yarza.

¿Cómo distinguir un pan de calidad?

Según los expertos, las pistas para saber si verdaderamente estamos ante un pan artesano, realizado a la manera tradicional, no son demasiado complicadas, simplemente hay que atender a lo que nos dicen nuestros sentidos:

- Olor: el pan debe oler -y por supuesto saber- a cereales, es la base para descubrir que se ha utilizado materia prima de calidad

- Sabor: el del pan industrial suele ser mucho más insípido

- Aspecto : el industrial tiene poca corteza y la miga que compone su interior es uniforme. Además, suele presentar un color blanquecino

- Peso: el pan artesano pesa más, mientras que el industrial es más ligero y además suele servirse caliente para que pensemos que está recién horneado

- Corteza: el pan artesano presenta una corteza claramente más crujiente, variando de un color naranja claro a dorado oscuro y presentando algunas partes más oscuras, indicativo de que han estado expuestas al calor.

- Miga: En el caso de panes artesanales tiende a ser más irregular, suave y húmeda. Los panes industriales se componen de una miga más uniforme, sin irregularidades

En definitiva, teniendo en cuenta tres elementos como el color, el interior y el crujiente, podremos saber si lo que nos están vendiendo es un buen pan elaborado artesanalmente, o por el contrario, uno precocinado.