Así nació 'Pluteus izurun'

Arrillaga, junto a la palmera en cuya base apareció la nueva especie. :: /
Arrillaga, junto a la palmera en cuya base apareció la nueva especie. ::

El descubrimiento ha sido validado y difundido por la prestigiosa revista internacional 'Phytotaxa'

FELIX IBARGUTXI

El día 18 de agosto de 2011, Pedro Arrillaga -actual director de la sección de micología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi- paseaba con su mujer por los alrededores del estadio de Anoeta, en San Sebastián. Al pasar al lado de una palmera, se percataron de que en la base había un par de setas raras. Nada más verlas, se dio cuenta de que eran del género Pluteus. Las recogió, las analizó al microscopio y allí comenzó a gestarse un descubrimiento de talla mundial: las setas en cuestión han resultado ser de una nueva especie, que Arrillaga ha bautizado como 'Pluteus izurun', en homenaje al nombre documentado más antiguo que se conoce del primer asentamiento humano en la zona que luego sería San Sebastián.

Se da la curiosa circunstancia de que el vocablo Izurun aparece en la Carta magna de Sancho el Grande, que está fechada en 1014, justo mil años antes de que Arrillaga haya descrito el nuevo hongo. «He pensado que esto sería una buena noticia también de cara a 2016», ha dicho el micólogo. De todas formas, hay que aclarar que esa Carta es un documento muy controvertido, y hay historiadores que sostienen que fue modificada o redactada bastante más tarde.

«No me sonaba que fuera ninguno de los Pluteus que conocía. Además, se daba la circunstancia de que últimamente había trabajado bastante en torno a ese género de hongos. Hice la microscopía y un estudio de todos los Pluteus europeos y algunos africanos, y al ver que no coincidía con ninguno, envié un informe a una micóloga especialista, Else Vellinga, de la Universidad de Berkeley en California. Ella tampoco conocía este hongo y me derivó a otro especialista de la Universidad estadounidense de Clark, que resultó ser el gallego -Alfredo Justo - pero en principio tampoco lo conocía. Enseguida me dijo: 'Tiene buena pinta'».

Este micólogo gallego es un científico de muy alto nivel que se formó en Vigo. «Ha tenido que marcharse, como tantos otros científicos -añade Arrillaga-. Ahí tenemos también el caso de un donostiarra, Ibai Olariaga, que empezó en Aranzadi con 17 años, viniendo acompañado de su aita, y tras doctorarse en Biología se trasladó a Upsala (Suecia), en calidad de director del herbario de la Universidad».

Como se sabe, en ciencia nada es noticia hasta que no se publica en una revista prestigiosa del ámbito. En este caso, el descubrimiento de Arrillaga se ha validado y difundido a través de una revista digital, que es conocida por su prestigio internacional, 'Phytotaxa'.

Mucho calor y humedad

El artículo recoge el estudio a nivel mundial sobre las cinco especies que conforman el grupo glaucotinctus y que han sido recolectadas una en el País Vasco, otra en la India, dos en el Congo y una última en Brasil. Este tipo de hongos nace en condiciones de mucho calor y humedad, como se dio en aquel agosto de 2011. «En esas fechas hizo mucho calor y cayeron chaparrones. La zona en la que salieron los hongos recibió muchas horas de sol, pues está claro que esa palmera de al lado del estadio de fútbol poca sombra pudo dar. Nacieron sobre una madera bastante descompuesta, como ocurre con la mayor parte de los Pluteus. Volví a la zona en los días posteriores e hice otras tres recolectas, los días 1, 3 y 11 de septiembre. Es un caso inusual, porque está claro que esta especie precisa de un clima diferente al habitual en el País Vasco. Las esporas quizá estuvieron latentes en esa zona durante muchísimo tiempo, quién lo sabe -comenta Arrillaga-».

Las muestras de los hongos -los 'exsiccatum' del 'holotypus' en terminología científica, y las 'esicatas' en su variante coloquial- están guardadas en el herbario de Aranzadi, después de haber sido secadas con aire caliente, a una temperatura de unos 60 grados.

Este tipo de hongos tienen propiedades alucinógenas. Las sustancias activas, tales como la psilocibina, son las que dan ese tinte verdoso y azulado a la base del pie y a la parte superior del 'paraguas'.

Pedro Arrillaga es presidente y director de la sección de micología de Aranzadi, cargo que ha desempñado ya durante un total de quince años. Ahora está jubilado. Su oficio fue el de marino mercante y profesor de la Escuela Náutico Pesquera de Pasaia. No es el primer hongo nuevo que descubre: entre otros, en las Landas detectó uno del género Agaricus -el de los champiñones- que bautizó con el nombre de 'Agaricus laskibarii', en honor al también micólogo de Aranzadi Xabier Laskibar. Los miembros de Aranzadi han descubierto una veintena de especies nuevas.

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