Catar quiere construir una gran mezquita en la antigua plaza de toros de Barcelona

La Monumental de Barcelona./
La Monumental de Barcelona.

Se trataría de una inversión de 2.200 millones de euros, tendría una capacidad de 40.000 personas y un minarete de 300 metros de altura

AGENCIASbarcelona

La familia Balañá, propietaria de la Monumental de Barcelona, negocia con el emir de Catar, quien habría puesto sobre la mesa una inversión de 2.200 millones de euros para la compra de la plaza de toros y su reconversión en la tercera mezquita más grande del mundo, después de las de La Meca y Medina. El presidente del grupo del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, se ha mostrado contrario a que en la antigua plaza de toros se construya una "megamezquita", con una capacidad para unas 40.000 personas y un minarete de 300 metros de altura.

Alberto Fernández ha considerado que un proyecto de estas características no es idóneo en una ciudad como Barcelona, con unos "promotores que defienden unos principios claramente contrarios a las normas de convivencia".

A su juicio, es preocupante que una inversión de este tipo "pueda realizarse por parte de personas y países que no es que tengan unos valores que están en nuestras antípodas, sino que entran en colisión con los nuestros".

"Sin prejuicio de la libertad de credo, que no cuestiono porque es un derecho fundamental, es exigible que todo proyecto sea transparente en su financiación", ha añadido.

Según la información de "20 minutos", el jeque Tamim bin Hamad al Zani pagaría los 2.200 millones para que la Monumental fuera el oratorio musulmán más grande de Europa.

Fuentes conocedoras del proyecto han explicado que la familia Balañá "habría ultimado ya la venta de la plaza de toros y sólo faltaría el visto bueno municipal, que es quien tiene que conceder la licencia".

Sin embargo, el grupo, también propietario de varias salas de cine y teatros, no ha confirmado la operación, que sí da por hecha la comunidad musulmana de Barcelona .

Los trabajos durarían cinco años, pudiendo abrir como mezquita de cara a 2020, y estaría abierta a todos los grupos musulmanes, sin distinción de origen.

Para llevar el acuerdo a buen puerto, habría sido clave que sea Catar y no Arabia Saudí quien financie el proyecto, puesto que presupone que no se imponga un imán de línea integrista, según el diario.

Otra figura principal en este acuerdo, sería Mowafak Kanfach, fundador de la Casa del Libro Árabe en Barcelona y vinculado a varias entidades del mundo árabe en Cataluña.