«Se me ha hecho corto, hay que repetir»

Vistas panorámicas desde una de las 14 cabinas de la noria / Ricardo Catalán

Los primeros pasajeros de la noria coinciden en «la comodidad» y «las vistas» que ofrece la atracción que empezó a funcionar este jueves

Dani Soriazu
DANI SORIAZU

No habían dado las doce del mediodía y ya había cola en la caseta donde se venden los tickets. No era muy larga, apenas una veintena de personas, pero denotaba cierta expectación por estrenar el 'mirador' instalado en Alderdi Eder. Las tormentas y lluvias de esta mañana han dejado paso a una jornada soleada, con una brisa agradable, ideal para disfrutar de las vistas de la nueva noria.

En aquella hora los técnicos todavía estaban terminando de acondicionar todas las cabinas. Un último repaso y... ¡adelante! El número de personas esperando ya se había incrementado notablemente y cuando daban las 12.30 horas la atracción comenzó a girar con sus primero viajeros en su interior. Las sensaciones una vez abajo coincidían: «La experiencia es muy agradable».

A punto de entrar, los hermanos Julen y Markel, de 10 y 7 años, se mostraban un poco nerviosos «pero con ganas de subir». Les acompañaba Vicky, una madre poco amiga del vértigo que les iba a esperar abajo «porque si me dejan ahí arriba...», comentaba con risa nerviosa mientras miraba los 42 metros que tiene la estructura. «Me quedo tranquila, me han dicho que pueden subir solos y se ve seguro», afirmaba.

Como ellos, muchas familias con niños aprovecharon el día para combinar el paseo o la playa con una vuelta en la noria. «Además, porque está a menor precio», destacaba una mujer que acababa de pagar 2,50 euros por cada uno de los tickets adquiridos. A su lado, otro hombre asentía y apuntaba que los 4,50 euros que vale el resto de días «es un poco elevado» aunque reconocía que «para una vez merece la pena». Para aquellos que prefieran el precio reducido, que sepan que lo van a poder encontrar todos los lunes y el 8 de septiembre, el último día en el que la atracción estará en marcha.

David y su novia Elena también aprovecharon la mañana para subirse. «El viaje es súper tranquilo, no da nada de miedo. Como un paseo por las nubes», indicaron. La atracción gira a una velocidad de un metro por segundo y las cabinas «son muy estables y cómodas». Éstas tienen capacidad para ocho personas, que pueden ir sentadas o de pie.

Que se lo pregunten al aitona del pequeño Hodei, que vio como durante todo el recorrido su nieto no paró de moverse dentro de la cápsula, subirse sobre el asiento y colarse entre las barras de sujeción. El viaje tiene una duración de unos cinco minutos y se dan un mínimo de tres vueltas, en las que la noria detiene las cabinas en lo más alto para que los viajeros tengan tiempo de tomar fotografías y de observar el paisaje.

La noria

Características
Estructura
42 metros de altura y 14 cabinas climatizadas
Iluminación
Unas 3.000 bombillas led en color blanco y azul
Hasta el 8 de septiembre
Horario
Todos los días de 11.00 de la mañana a 23.00 de la noche
Precio
4,50 euros

«Con mi silla de ruedas»

Las cabinas están totalmente cerradas, permiten una vista panorámica gracias a su cristalera, cuentan con climatización y, lo más importante para Aurora: «son accesibles y he podido subir con mi silla de ruedas». Esta donostiarra, acompañada por su nieto Santiago, se mostraba feliz de haber podido disfrutar de esta experiencia. «Se me ha hecho muy corto, pero ha sido una gozada, para repetir», aseguraba.

Los operarios encargados de abrir y cerrar las puestas también se ocuparon de colocar la rampa que permitió a esta mujer entrar sin ningún problema. «En la noria de Navidad me dieron la posibilidad de guardarme la silla, pero al final no me subí», explicaba la mujer, que iba a avisar a la asociación Elkartu –la Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Gipuzkoa– para que se animen a probar.

Por su parte, los pequeños Lucía y Xabi señalaban encantados que desde arriba habían visto «Anoeta, la playa, los cubos...» y que volverían a repetir experiencia «todos los días». Tendrán de tiempo para hacerlo hasta el 8 de septiembre, en horario de once de la mañana hasta las once de la noche, siempre y cuando la meteorología lo permita. En Semana Grande se ampliarán las horas de funcionamiento hasta las 2 de la madrugada.