VIGILANCIA Y LUZ CONTRA LOS BOTELLONES

Aspecto del establecimiento hostelero que tendrán los jardines Menchu Gal./
Aspecto del establecimiento hostelero que tendrán los jardines Menchu Gal.

Se anuncia más iluminación en Zurriola mientras sube la presión contra quienes venden alcohol a menores

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA

Un complicado verano en materia de seguridad termina con el anuncio de que se va a reforzar la iluminación en la playa de Zurriola. Las denuncias de abusos y agresiones sexuales durante la Semana Grande encendieron las luces rojas en el Ayuntamiento que desde entonces ha tratado de no focalizar en los alrededores del Kursaal la problemática, probablemente no porque no crea que haya que revisar la seguridad de la zona sino por la convicción de que estos abominables delitos se pueden cometer en cualquier otro lugar de la ciudad y no hay que bajar la guardia en ningún sitio. La primera medida que se adoptó fue reforzar la seguridad con una mayor presencia policial y esta semana el alcalde, Eneko Goia, anunció que el Ayuntamiento trabaja en la mejora de la iluminación de esta playa, sobre todo en la trasera del Kursaal y el espigón. No será fácil el encargo por las dimensiones del área, los recovecos, por no hablar de que gran parte del ámbito no tiene hoy acometida eléctrica. Las medidas para mejorar la seguridad por la noche, sobre todo durante las fiestas, no acaban ahí. Tras la Aste Nagusia conocimos que el dispositivo especial de la Guardia Municipal contra los botellones permitió desbaratar algunos planes etílicos de menores de edad y, además, sancionar a dos establecimientos por vender alcohol a los adolescentes. Estos días se ha conocido asimismo que el operativo desplegado los dos fines de semana de regatas ha hecho lo propio con el resultado de dos bares multados por este motivo, tres actas más a comercios por vender alcohol después de las 22 horas.

Los jardines Menchu Gal tendrán su cafetería

Los jardines Menchu Gal, ubicados junto a la plaza Centenario y frente al parque Araba, iniciarán otra etapa a partir del año que viene con un nuevo proyecto de cafetería. La clave, tras frustrarse la idea del empresario que ganó el concurso, es que el Ayuntamiento permitirá ahora el derribo de los antiguos urinarios. El proyecto no podrá incrementar la superficie de esta construcción (54,12 m2) porque de lo contrario la operación requeriría de un plan especial que retrasaría aún más la revitalización de esta zona verde a caballo entre Amara y el centro de la ciudad. A la vista de lo que está tardando ya en materializarse se puede sacar ya alguna conclusión de cara al futuro: No vale la pena pensar en pequeñito si ello pasa mantener antiguallas sin sentido. ¿Se cometería una barbaridad urbanística si este establecimiento tuviera 70 ó 80 m2? Que respondan, por favor, aquellos que defendieron (y lo plasmaron en el pliego de condiciones y en las cláusulas del contrato que impusieron al primer adjudicatario) que la cafetería no podía sobresalir ni un centímetro de las caprichosas fachadas que tenían esos vetustos urinarios cerrados y sin uso desde hace lustros.

Piedras, ladrillos, troncos... en Ondarreta

Cuanto más pasa el tiempo más se confirma la tesis de que la playa de Ondarreta ha sido una escombrera durante los últimos 140 años. Nadie se preocupó por retirar los restos de las construcciones que allí se levantaron y pasado un tiempo se derribaron. Esta semana, aprovechando las mareas vivas, el operativo contra los cascotes ha realizado una prueba, en la playa sumergida próxima a la orilla, con una máquina retroexcavadora que ha resultado ilustrativa: ladrillos, grandes bloques de hormigón o de mármol y hasta un enorme tronco de árbol que, a buen seguro, habrá hecho estragos en los bañistas durante años.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos