Una veintena de colectivos piden que no se desaloje el edifico ocupado de la calle Moraza

Concentración para impedir el desalojo de un edificio ocupado de la calle Moraza/P. Martínez
Concentración para impedir el desalojo de un edificio ocupado de la calle Moraza / P. Martínez

Denuncian que el desalojo «condena a más de 45 personas de orígenes diversos a dormir en la calle»

AGENCIAS

Diferentes colectivos como SOS Racismo, Harrera Sarea, Medeak, Askapena, Ongi Etorri Errefuxiatuak o el Gaztetxe Letama se han concentrado este viernes en San Sebastián para pedir que no se desaloje a las personas que están ocupando el edificio de la calle Moraza 1 de la capital guipuzcoana.

Durante la concentración, se ha leído un comunicado en nombre de casi una veintena de colectivos, para denunciar el «peligro» de desalojo que corre el edificio de la calle Moraza 1, ocupada desde hace nueve meses, «condenando a más de 45 personas de orígenes diversos a dormir en la calle».

En este contexto, han denunciado que cuando los menores extranjeros que están en centros de acogida de Gipuzkoa cumplen 18 años «los dejan en la calle, con permiso de residencia pero no de trabajo», y a los que vienen a una edad adulta, «si consiguen pagarse el pasaporte (120 euros), y vivir durante tres meses en suelo municipal, proceden a su empadronamiento, que se convierte desde entonces en su moneda de cambio».

«Una vez lo consiguen, a los tres meses pueden solicitar la Tarjeta Sanitaria; a los seis pueden solicitar informe de valoración de exclusión social para poder solicitar piso o un recurso de mayor estancia, que dependerá de las listas de espera, a los 7-8 meses pueden aspirar a acceder al centro nocturno de acogida de cáritas, que suele estar abarrotado», han explicado.

Además, para añadir que a los tres años «tienen que presentar un contrato de trabajo de jornada completa y con el sueldo mínimo garantizado para conseguir el permiso de residencia».

Además, han acusado a la Ertzainza y policía municipal de «acosar» a las personas que ocupan este inmueble «a diario», al tiempo que han opinado que «la única vía efectiva» para hacer frente a la situación de estas personas «es la autoorganización mediante redes de solidaridad». Finalmente, han abogado por una ciudad «con sitio para todos» y han animado a «defender la dignidad de los vecinos de Moraza».