Vecinos de Ulia rechazan el hotel de 200 camas porque «agravaría» sus problemas

Parcela del paseo de Ulia en la que se proyecta la construcción de un hotel de hasta 200 plazas./S. SANTOS
Parcela del paseo de Ulia en la que se proyecta la construcción de un hotel de hasta 200 plazas. / S. SANTOS

En sus alegaciones al Plan Especial aprobado por la Junta de Gobierno Local advierten de que la zona «no es idónea» para un alojamiento de esta envergadura

Jorge F. Mendiola
JORGE F. MENDIOLASAN SEBASTIÁN.

Varias comunidades de vecinos de la falda de Ulia han presentado alegaciones al Plan Especial de Ordenación Urbana aprobado a finales de mayo por la Junta de Gobierno Local para la construcción de un hotel de hasta 200 camas en esta zona de la ciudad. En sus escritos, los residentes «directamente afectados» por el proyecto de la Residencia San Ignacio muestran su oposición a la recalificación de la parcela para usos hoteleros y advierten de que un nuevo establecimiento de estas características «agravaría los problemas ya existentes» en un barrio que «no es idóneo» para implantar una actividad como esta.

Cinco son los efectos negativos que el futuro alojamiento tendría en el ámbito, según explican en su escrito al Ayuntamiento. El primero atañe a la tipología y altura de la edificación, de «cuatro plantas sobre rasante» en la cota de la carretera del paseo de Ulia, lo que tendría un «impacto visual altamente negativo» en las viviendas colindantes. Además, recuerdan que la cota natural del terreno -antes de los rellenos de 1995- «no es la rasante de la carretera» sino que se sitúa «unos metros más abajo», por lo que al futuro hotel se le debería exigir una «mayor distancia» respecto al límite de la calzada.

Exigen al futuro edificio «mayor distancia» de la calzada y piden un análisis sobre el modelo turístico

Reclaman un proceso participativo para que no se pierda la «oportunidad» de mejorar el ámbito

La dificultad para aparcar en el eje Ategorrieta-Ulia es otra de las razones que esgrimen para reclamar la paralización de los trámites. Entienden que un nuevo desarrollo de carácter terciario podría suponer el «empeoramiento» de esta situación y, en caso de que el proyecto siga adelante, invitan a aprovechar la «oportunidad» que representa para «crear nuevas plazas de parking». Más complicado parece lidiar con los «problemas viarios» del paseo de Ulia y el «previsible aumento» de la circulación de vehículos que conllevará la apertura del alojamiento turístico.

«Difícil» accesibilidad

La «falta de espacios públicos» -«paliada de forma provisional» con el uso de los viveros municipales- y la «difícil» accesibilidad del barrio completan el argumentario de los alegantes para oponerse al planeamiento en camino.

Los vecinos defienden asimismo la necesidad de «analizar la política turística de la ciudad y su impacto», ya que mientras en verano esta se encuentra «saturada» en invierno existe un «exceso de oferta hotelera». «Pedimos que se descarte el uso de hotel asignado a la parcela, ya que el Plan General de 2010 pretendía un uso de apartamentos para jóvenes y mayores. Y si se insiste en la posibilidad de aceptar los usos hoteleros, que se realice un proceso participativo para aportar propuestas y estar informados», concluyen.

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