La vagoneta de 1923 que chocó contra un autobús en Herrera

La imagen corresponde a otro accidente, muy espectacular, en el puerto/Kutxateka
La imagen corresponde a otro accidente, muy espectacular, en el puerto / Kutxateka

1923. Cargada de piedras y fuera de control, la vagoneta impactó «con enorme violencia» y el bus «salió despedido»

Mikel G. Gurpegui
MIKEL G. GURPEGUISan Sebastián

En 'La Voz de Guipúzcoa' del 16 de agosto de 1923 seguía coleando, incluso con una llamativa 'Rectificación que no lo es', un caso que definían como 'La catástrofe de Herrera' o 'La vagoneta y el autobús'. Miramos el ejemplar de la víspera para enterarnos mejor de lo ocurrido.

El suceso había sido fuerte: 'Una vagoneta descarrilada choca contra un autobús de viajeros». Al viejo estilo, en 'La Voz de Guipúzcoa' contaban cómo habían ido recabando la información (y hacían una crítica a las exageraciones y rumores aplicable 95 años después).

«A media tarde se esparció por toda la ciudad el rumor de un grave accidente automovilista, ocurrido en las cercanías de Herrera. Como es inevitable, cuando las noticias circulan tan rápidamente sin medio inminente de contrastación, se exageraban notablemente las proporciones del suceso, hablándose de un número nada verosímil de muertos y heridos».

«Poco después de las cinco, nuestro corresponsal en Pasajes nos telefoneó refiriéndonos sintéticamente lo ocurrido (...): un autobús, lleno de viajeros, había chocado con una vagoneta del tranvía de San Sebastián, resultando heridos casi todos los pasajeros del auto, algunos de ellos de mucha consideración (...). Inmediatamente, uno de nuestros redactores marchó en automóvil al lugar del suceso».

El redactor habló con el conductor y varios testigos, hasta concluir que el suceso se había desarrollado así: «A las cinco menos cuarto, el autobús número 2.223, de la matrícula de San Sebastián, que hacía el servicio de viajeros, iba, a su acostumbrada velocidad, hacia Rentería. Al pasar el autobús por frente a la capilla de Zappino, una vagoneta del tranvía de San Sebastián descendió vertiginosamente por la cuesta hasta chocar con enorme violencia contra el autobús», que «salió despedido hasta el pretil de la carretera, incrustándose contra un poste telefónico».

«Dos obreros quese encontraban merendando enel pretil quedaron apresados entre el autobús y la muralla»

El accidente se saldó con un fallecido, camarero del Oriental, y varios heridos

«Dos obreros que se encontraban merendando sentados sobre el pretil, no tuvieron tiempo de prevenirse y quedaron apresados entre el autobús y la muralla. Dos de los viajeros del auto, un hombre y una niña, y el cobrador del vehículo, fueron lanzados al otro lado del pretil, cayendo sobre unas zarzas. Otros muchos pasajeros quedaron tendidos sobre la carretera, heridos, contusos o víctimas, sencillamente, de la terrible impresión del choque».

Al parecer, la vagoneta era utilizada por unos obreros. El enganche de la misma con el coche motor «se rompió y ésta, cargada con piedra, salió violentísimamente lanzada pendiente abajo». Uno de los varios heridos falleció camino del hospital. Hasta el día siguiente no se supo que se trataba del joven Juan Moreno, camarero del Café Oriental.

Tal día como hoy, el 16-VIII-1923, publicaba 'La Voz de Guipúzcoa' la «rectificación que no lo es», casi una regañina, tras la visita de «una copiosa y persistente comisión de chóferes que, excesivamente suspicaces, (...) estiman que no está suficientemente claro en nuestra información que fue la vagoneta la que chocó contra el autobús y no el autobús contra la vagoneta».

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