La boulevarización de la travesía de Loiola incorporará un parking en silo para residentes

La boulevarización de la travesía de Loiola incorporará un parking en silo para residentes

Sustituirá al previsto estacionamiento subterráneo, que se descartó por falta de demanda

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA

Nuevo año y nuevos retos. El alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, enumeró este miércoles las principales actuaciones que se llevarán a cabo en la ciudad en este 2019 entre las que incluyó la apertura del nuevo mercado de la Bretxa, la aprobación del planeamiento urbanístico de ámbitos como El Infierno, Illarra y Aldakonea que sumarán 1.000 nuevas viviendas a la ciudad, y el arranque de la boulevarización de la travesía de Loiola, un proyecto que incorporará un parking en silo (en doble altura) a los pies del colegio La Salle para paliar la falta de aparcamiento para residentes en el barrio.

Esta es una de las principales novedades de un proyecto que no termina de arrancar desde hace un lustro. La inauguración de la nueva estación de Euskotren cambió en buena medida la vida cotidiana del barrio, pero aún queda por realizar la transformación de la travesía, una histórica demanda vecinal que pretende hacer más permeable el paso peatonal por esta enorme calzada diseñada en su día como carretera hacia Hernani.

El proyecto de boulevarización de la anterior legislatura incluía un parking subterráneo de 100 plazas para residentes. El Ayuntamiento hizo un estudio para conocer la demanda real y no le salieron las cuentas. Los 70 demandantes se podían quedar en 50 cuando llegara el momento de efectuar el pago de las plazas (unos 20.000 euros por raya) y la administración se echó atrás, lo que obligó a reformular el proyecto sin parking subterráneo.

El nuevo proyecto está ya redactado, pero la presión vecinal por contar con espacios para aparcar se mantiene. El Ayuntamiento temía quedarse sin compradores de las plazas del parking subterráneo, pero ahora son los vecinos los que temen que la boulevarización les deje sin plazas para aparcar en superficie. Un temor fundado porque el proyecto lo que hace es ganar espacio para el peatón, con nuevas zonas verdes y de paseo, que reducirán drásticamente la superficie de asfalto.

Es por ello que el gobierno municipal ha decidido arbitrar una salida intermedia, de menor coste, más fácil de ejecutar, y que permita solucionar el problema de estacionamiento en un barrio 'frontera' con la OTA, que ya sufre los problemas de quienes dejan allí sus coches para después coger transporte público al centro de la ciudad. Se trata, según explicó el alcalde, de colocar «un aparcamiento en silo», a los pies del colegio la Salle. Esta solución, hoy utilizada por Garbera para ganar plazas mientras se llevan a cabo las obras de ampliación del centro comercial, consiste en hacer una o dos plantas de aparcamiento en altura, sobre rasante, en vez de bajo tierra. El coste será sensiblemente menor al de construir un parking subterráneo cerrado y lo costearán los vecinos que utilicen esas plazas, según señalaron fuentes del gobierno municipal.

Movilidad eléctrica, hogares del jubilado, ascensores...

El alcalde explicó que entre los retos de 2019 figura el avance y las primeras materializaciones de la reforma de la Bretxa. «Ha comenzado el vaciado de los dos edificios y este mismo año serán reubicadas las caseras en el lado del edificio Boulevard que da a la plaza y a final de año abrirá sus puertas el nuevo mercado en la planta baja de Pescadería». En materia de Movilidad, explicó que este año avanzará el proyecto para la «electrificación» de la línea 28; se pondrá en marcha el ascensor inclinado de Morlans y arrancará la obra del de Larratxo; y en materia ciclista se construirá el bidegorri de Aiete y se reformará el del Boulevard-Kursaal. También se completará la boulevarización de Añorga, se iniciará la supresión del viaducto de Iztueta, empezará la reforma de la barandilla de La Concha junto al túnel del Antiguo y se acometerán obras en los hogares del jubilado Jatorra, Erdialde e Intxaurrondo.

Concurso de obra

Solucionado este problema, el Ayuntamiento lanzará en los próximos meses el concurso de obra para ejecutar la boulevarización de la travesía de Loiola. Este proyecto tiene un presupuesto de 7,3 millones de euros, 6 de los cuales están ya consignados en partidas presupuestarias de este año (1 millón de euros) y el que viene (5 millones). La transformación de esta calzada en un boulevard urbano reducirá los carriles de cuatro a tres - «dos en dirección a Martutene», explicó Goia-, pese a que en la pasada legislatura se barajó dejarlos en dos. Movilidad impulsó este cambio para que el transporte público no se viera penalizado en sus trayectos, teniendo en cuenta que se trata de una zona que crecerá en número de vecinos a futuro con los desarrollos de Ciudad Jardín, Txomin Enea, Antzieta y Sarrueta.

Pese a todo, la reducción de la mediana, el estrechamiento de la anchura de los carriles y la eliminación de los actuales arcenes prevista en la boulevarización provocará un cambio sustancial respecto a la situación actual. Las aceras crecerán en tamaño, en especial en el lado más cercano el río Urumea, donde se crearán grandes espacios peatonales con bancos y arbolado. Habrá nuevas zonas verdes y parterres repartidos por diferentes puntos de la travesía, una nueva avenida que también incluirá bidegorri y aparcabicis.

Goia avanzó además que 2019 será el año del inicio propiamente de la obra de construcción del polideportivo de Altza (8 de los 18 millones previstos se gastarán este año) y de la transofrmación del mercado de la Bretxa. «Las caseras cambiarán de ubicación para instalarse en la plaza y el nuevo mercado abrirá sus puertas a final de año» en la planta baja del edificio Pescadería.

El alcalde también apuntó que 2019 será un año clave para aprobar el planeamiento urbanístico de la ciudad de la próxima década. Se entregarán las 610 viviendas de la primera fase de Txomin Enea -quedan por construir 262 VPO del Gobierno Vasco- y se trabajará para conformar los Programas de Actuación Urbanística (PAU) de los demás desarrollos previstos en la vega del Urumea: Ciudad Jardín (261 viviendas, de las que 104 serán protegidas), Antzieta (471, con 188 protegidas) y Sarrueta (604, con 280 VPO). Además, este año se aprobarán los documentos urbanísticos que permitirán hacer realidad un nuevo barrio en El Infierno (500 viviendas, casi la mitad protegidas), Illarra (262, el 50% VPO) y Aldakonea, una operación que se negocia con Kutxa y en la que están previstos 294 nuevos pisos, 76 de los cuales tendrán algún tipo de protección pública.

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