El túnel de Morlans estará adaptado para circular a pie y en bicicleta el próximo octubre
El gobierno municipal saca este proyecto a licitación la próxima semana con un presupuesto de 381.634 euros y cuatro meses de plazo de ejecución
El bidegorri que transcurre por el antiguo túnel ferroviario de Morlans y que hoy es exclusivo para ciclistas será reformado el año que viene para ... permitir el tránsito de peatones gracias a sendas aceras de un metro de anchura que se habilitarán a cada lado del carril-bici. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento tiene previsto sacar este proyecto a licitación la semana que viene con un presupuesto de 381.634 euros (IVA incluido). Las obras se harán realidad a lo largo del próximo verano y está previsto que esta vía de 1,4 kilómetros que une Lugaritz y Morlans esté operativa para ciclistas y peatones el próximo mes de octubre, según explicó el concejal de Proyectos Urbanos, Juantxo Marrero (PSE).
Hace 16 años, cuando se habilitó esta infraestructura para el paso ciclista entre Amara y el Antiguo, se suscitó el debate de por qué no se permitía el paso de peatones por este túnel. La necesidad de dejar una zanja para el drenaje del agua que bajaba por las paredes del túnel dejaba unas franjas de pavimento demasiado estrechas a ambos lados del bidegorri como para plantearse el paso de viandantes.
Otro factor en contra de esta posibilidad era que el doble tránsito de peatones y ciclistas aumentaría el riesgo de accidentes en el interior del pasadizo, una eventualidad que exigía prever cómo llegarían las asistencias sanitarias al lugar del accidente.
Las obras obligarán a cerrar el túnel al tráfico ciclista el próximo verano
El proyecto permitirá habilitar sendas aceras de un metro de anchura a ambos lados del bidegorri
En la actualidad se ha superado este debate debido a varios factores. Pese a la prohibición que se ha mantenido de transitar a pie, los peatones han venido utilizando el túnel para acortar el tiempo entre Aiete/Errotaburu/Bera Bera y Morlans sin que se hayan registrado accidentes. Un segundo factor es que se ha encontrado la solución técnica para ampliar los márgenes de hormigón del bidegorri y llevarlos hasta la pared del túnel sin comprometer la actual función drenante de los márgenes del túnel. Y, finalmente, porque se ha decidido quitar los vandalizados interfonos existentes en estos márgenes del pasadizo, que «eran molestos y peligrosos para el tránsito peatonal y ciclista», indica la memoria del proyecto realizado por el Departamento de Obras y Proyectos. En su lugar se colocará «un equipo de telefonía que dotará de cobertura a todo el túnel».
Anchura actual
El túnel –antiguo paso ferroviario de Aiete, que quedó en desuso tras la construcción de la variante ferroviaria en vía doble entre las estaciones de Amara y Añorga– tiene una anchura de 4,20 metros de pared a pared. La intervención proyectada conservará la actual sección del bidegorri, que es de 2,2 metros, y adosará sendas aceras de 1 metro de anchura a cada lado del carril-bici. La obra principal del proyecto consistirá en habilitar este espacio extra para los peatones. En la actualidad quienes transitan a pie irregularmente por el túnel –hay una señal de prohibido transitar a pie por este lugar en ambos accesos– caminan sobre «un encintado o dado de hormigón» de anchura variable entre 34 y 70 centímetros.
Los trabajos consistirán en ampliar esta franja sobre la actual zanja drenante que «oscila entre los 24 y los 50 centímetros». Para que la nueva losa de hormigón no perjudique la función drenante de estos márgenes se colocará nueva grava que sustituya la que ahora está colmatada y produce charcos y posteriormente se cubrirá con un material geotextil para que la lechada de hormigón no penetre en la zanja.
«Entre la nueva solera de hormigón y la lámina de impermeabilización del túnel se deberá colocar un porexpan como límite del encofrado para no dañar la lámina impermeabilizante», señala la memoria del proyecto. Una vez endurecido el hormigón, «se retirará dicho porexpan para que el agua proveniente de la roca pueda entrar en la zanja drenante a través de los laterales».
Limpieza de grafitis
En las dos bandas de hormigón del túnel se pintarán los símbolos del peatón, «preferiblemente de color amarillo para que sean visibles» y no haya dudas sobre por dónde deberán circular los ciclistas y por dónde los peatones. La tela asfáltica de impermeabilización que recubre las paredes del túnel será limpiada de grafitis mediante agua a presión y los agujeros que presente serán reparados.
Las obras están presupuestadas en 381.634 euros (IVA incluido) y tienen un plazo de ejecución de 4 meses, que las empresas que concurran a la licitación podrían reducir. Esto será un factor importante porque, según explicó el concejal de Proyectos y Obras Juantxo Marrero (PSE), durante los trabajos se deberá cerrar el túnel al tráfico. Con los plazos que se manejan para licitar, adjudicar y ejecutar el proyecto el túnel se tendrá que cerrar al tráfico el próximo verano para acometer las obras y se reabrirá a final del verano, en septiembre u octubre, con el paso permitido para ciclistas y peatones.
Nuevo sistema de cámaras y de megafonía
El sistema de seguridad y de megafonía del túnel de Morlans va a ser sustituido por completo con esta obra dado que los actuales equipos han quedado obsoletos y «han dejado de fabricarse», según indica la memoria del proyecto aprobado el pasado verano.
El renovado pasadizo contará con una nueva alimentación de fibra óptica e incorporará 35 cámaras y 20 altavoces que irán suspendidos en una bandeja colgada desde la clave del túnel.
Estos equipos estarán integrados en un sistema que se monitorizará desde el cuadro de control de la Guardia Municipal ubicado en la sede policial de Morlans.
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