Sonrisas que alegran el trayecto al hospital

Los voluntarios de la asociación Algaraklown han repartido panfletos y narices rojas a los pasajeros de la línea 28 de Dbus durante la mañana de este lunes /Juantxo Lusa
Los voluntarios de la asociación Algaraklown han repartido panfletos y narices rojas a los pasajeros de la línea 28 de Dbus durante la mañana de este lunes / Juantxo Lusa

Con motivo del Día de la Infancia Hospitalizada, la asociación Algaraklown ha animado la línea 28 de Dbus

SARA ECHEVARRIA

Lo que un día cualquiera podría ser un trayecto en autobús este lunes no lo ha sido. Desde luego no para los pasajeros de la línea 28 de Dbus, línea Amara-Hospitales, que se han quedado sorprendidos al montarse en el transporte público y presenciar cómo cuatro payasos regalaban sonrisas de forma altruista.

«Es súper 'guay', no quiero bajarme del bus», ha pedido Nicole, una niña de 9 años, a su madre mientras se colocaba la nariz de payaso. Ellas se disponían a bajar del médico porque la menor estaba enferma y lo que iba a ser un viaje corriente se ha convertido en «una inesperada fiesta».

«No pensaba que el viaje en el bus estando enferma fuese a ser tan 'guay'» Nicole, una niña de 9 años

El autobús 'del hospital' se ha llenado, durante la mañana de este lunes, de narices rojas con motivo del Día Internacional de la Infancia Hospitalizada. Esta iniciativa, impulsada por la asociación Algaraklown, en colaboración con Dbus, tiene por objetivo dar a conocer a la ciudadanía el trabajo de acompañamiento en lo emocional y psicológico que la asociación realiza en el área de pediatría del Hospital Universitario Donostia desde hace 7 años. Por este motivo, cuatro de los voluntarios que colaboran en el hospital, han sido los encargados de demostrar lo que mejor saben hacer, repartir sonrisas.

Ettore, un donostiarra de 6 años, que ha viajado acompañado de sus abuelos, ha aplaudido «emocionado» a los clowns que de repente le han sorprendido en el autobús. El pequeño no ha podido ir al colegio porque estaba enfermo y ha tenido que ir a que le viera el pediatra, pero cuando han aparecido los payasos se ha empezado a encontrar mejor. Así lo ha expresado su abuelo Peio, que también se ha colocado la nariz roja en nombre de todos los menores que están en el hospital.

Han animado a viajeros de todas las edades haciendo lo que mejor saben: «hacer reír para curar» / J. Lusa

Ettore ya conocía la iniciativa de Algaraklown por el colegio, «a veces vienen a clase», pero lo que no se esperaba era encontrárselos el día que él estaba enfermo. Sus abuelos han pedido postales y narices para todos sus nietos, para transmitirles lo que sucede cada día en el área de pediatría del hospital y hacerles llegar este «maravilloso proyecto».

La risa como método curativo

Gente de todas las edades ha disfrutado de un trayecto diferente al hospital. «Es una manera de amenizar el viaje a aquellos que tienen que ir atender o a hacer compañía a los pacientes, que generalmente son trabajadores y seres queridos de los enfermos. De esta manera queremos agradecerles su labor», ha expresado Pantxineta, una de los clowns.

Estos clowns mantienen las mismas características del payaso tradicional, la diferencia es que no tienen el humor como fin en sí mismo, sino como herramienta capaz de convertir la risa en un estímulo liberador que permita a los más 'txikis' que están ingresados una descarga de energía psíquica.

«El humor y la risa ayudan a mejorar el estado de ánimo de los niños y de sus familiares», afirman los payasos. Según los miembros de la asociación, este tipo de iniciativas «hacen más llevaderas las horas eternas en el hospital e influyen de manera positiva en la vivencia de la enfermedad y en el proceso de recuperación de los pacientes».

El equipo de Algaraklown, compuesto por clowns voluntarios y con formación específica para la intervención en el ámbito hospitalario, recorren tres veces por semana diferentes lugares del servicio de Pediatría, Oncología, Cuidados Intensivos, habitaciones y salas de espera del centro de Donostia. Además, también realizan un servicio de acompañamiento a quirófano gracias al cual, consiguen crear «un ambiente positivo que alivia la tensión emocional y la ansiedad que provoca la cirugía».