Fuegos artificiales: Una debutante que llega con una propuesta digitalizada y un final tradicional

Fuegos artificiales: Una debutante que llega con una propuesta digitalizada y un final tradicional

La pirotecnia Gironina ha diseñado una propuesta «muy digitalizada» con «un final tradicional», con 12 conjuntos diferentes y «muchas novedades»

IRENE RETA / M. IMAZ

Los fuegos artificiales de esta noche de Semana Grande los lanzará Pirotecnia Gironina, cuya sede principal se encuentra en Sabadell (Barcelona), aunque gran parte de su trabajo se concentra en Valencia. Su andadura comenzó en 1950, fundada por Francisco Cunillera y Raimunda Albertí.

Aunque son nuevos en la Semana Grande de San Sebastián, han recorrido numerosos concursos a nivel nacional, alzándose con victorias en Logroño, Alicante o Bilbao. Además, es habitual verlos en fiestas ineludibles del Levante como son las Fallas o las hogueras San Juan. Eduard Cunillera, hijo del fundador y actual gerente, ha destacado este miércoles en rueda de prensa en Donostia que no han visto nunca una organización como la del concurso donostiarra, al que vienen «a ganar».

Para ello, han diseñado una propuesta «muy digitalizada», aunque con «un final tradicional», con 12 conjuntos diferentes y «muchas novedades». Tres meses de preparación, que culminarán a las 22.45 horas cuando miles de donostiarras y visitantes alcen su mirada al cielo. Preguntado por el inicio del espectáculo desde la plataforma de la bahía, Eduard ha señalado que con las técnicas actuales «no es un reto muy especial». También ha señalado que él instalaría «más de una plataforma» ya que, en un marco como La Concha, el lanzamiento desde el mar «gana mucho». Eso sí, ha sugerido que, en el futuro, las plataformas podrían ser «un poco más grandes y estables».

Esta pirotecnia nació en 1950 en Sabadell de la mano del matrimonio formado por Francisco Cunillera y Raimunda Albertí. La localidad catalana esteaba en aquel momento en plena expansión económica y demografica así que crearon un pequeño comercio dedicado a los artículos de regalo y pirotecnia. En este último apartado la oferta se limitaba a 10 artículos. La casa que compite esta noche en el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de San Sebastián, sin embargo, es hoy una empresa diversificada que mantiene la actividad comercial inicial –hay dos tiendas Gironina en Sabadell, una de disfraces y otra de pirotecnia–, pero al mismo tiempo cuenta con dos grandes instalaciones dedicadas a la fabricación y el almacenaje de pirotecnia. Una de ellas está situada en la localidad de Vimbodi (Tarragona), y la segunda cerca de Valencia, en Pedralba. Y su catálogo contiene más de 250 artículos...

Eduardo Cunillera, hijo de los fundadores, y su mujer, María Antonia Minchán, dirigen en la actualidad una empresa que ha ido creciendo y evolucionando en función de los cambios que se producían en el mundo de la pirotecnia y de las necesidades que se detectaban.

En la década de los 80 comenzaron la venta al por mayor de fuegos artificiales, y desde 2012 centran sus esfuerzos en «ampliar y mejorar toda su estructura en los disparos de espectáculos pirotécnicos». Ese empeño ha dado sus frutos, ya que entre los premios obtenidos se encuentran el Primer Premio en el XI Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de las Fiestas de San Mateo 2018; el Primer Premio del Público en el Castillo de Exhibición en el XXIV Gran Premio Internacional Villa de Bilbao durante la Aste Nagusia de 2014 y el Segundo Premio en el 23º Concurso Internacional de Fuegos Artificiales Ciutat de Tarragona en 2013.

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Pirotecnia Gironina ( Valencia)

La compañía
Surgió en 1950 en Sabadell como un pequeño comercio de regalos y pirotecnia, pero ha revolucionado hasta convertirse en una gran empresa pirotécnica
Trayectoria en San Sebastián
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