La revisión de Peppuc analizará 450 edificios, con 621 portales, la mitad de ellos villas

Las viviendas de Lizarriturry, en la avenida de Zarautz (Venta Berri), serán revisadas para su posible inclusión en el Peppuc. / A.M.
Las viviendas de Lizarriturry, en la avenida de Zarautz (Venta Berri), serán revisadas para su posible inclusión en el Peppuc. / A.M.

El gobierno municipal suspende durante un año las licencias de derribo sobre estos inmuebles | Gasco (PSE) explica que se adopta la medida de forma cautelar para evitar la pérdida de un patrimonio que se podría decidir proteger

Aingeru Munguía
AINGERU MUNGUÍA SAN SEBASTIÁN.

Medio millar de edificios van a ser evaluados en la revisión del Peppuc para su eventual protección urbanística. El gobierno municipal adoptará la semana que viene la decisión de suspender la tramitación de licencias de derribo sobre estos inmuebles, «una medida de precaución para la conservación de un patrimonio que podría finalmente resultar catalogado», según explicó el primer teniente de alcalde, Ernesto Gasco (PSE). Se trata de 450 edificios, con 621 portales, de los que la mitad son villas (222), cuyo blindaje ha sido solicitado por distintos colectivos y entidades entre las que se encuentran el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro (COAVN).

El Plan Especial de Protección del Patrimonio Urbanístico Construido (Peppuc) fue aprobado definitivamente en 2014, tras una década de tramitación. El año pasado se llevó a cabo una modificación que revisó 90 inmuebles que estuvieron incluidos en el documento en algún momento de la gestación del catálogo pero que en la versión definitiva quedaron fuera. De esos 90 inmuebles, se protegieron finalmente 47 (entre ellos, 15 villas de Ondarreta). Ocurrió que en ese proceso de revisión parcial ceñido a ese centenar escaso de inmuebles se presentaron unas 600 alegaciones de todo tipo de colectivos y entidades para incluir en el Peppuc edificios que nunca estuvieron protegidos, motivo por el que el gobierno municipal decidió impulsar una revisión formal de todo el Peppuc para debatir todas estas propuestas.

El pasado mes de julio el Ayuntamiento adjudicó a Luis Sesé, doctor arquitecto, profesor en la Escuela de Arquitectura y uno de los redactores del plan de protección original, la redacción técnica de la revisión del Peppuc.

El próximo martes la Junta de Gobierno del Ayuntamiento tiene previsto aprobar la suspensión durante un año de las licencias de derribo de estas 450 casas -se permiten reformas interiores manteniendo las fachadas- en las que se centrará la revisión del Peppuc. Es una salvaguarda temporal mientras se analiza si los edificios merecen ser o no protegidos. «No queremos perder edificios que van a ser evaluados por expertos para ver si deberían ser catalogados», indicó Ernesto Gasco.

Entre los inmuebles hay todo tipo de construcciones, pero destacan las villas de la Belle Epoque cuya protección ha sido reclamada por diferentes asociaciones de defensa del patrimonio. Un total de 222 villas serán incluidas en la revisión, entre las que se encuentran varias del paseo de Hériz, del paseo de Faro, de Ategorrieta, de la Calzada Vieja de Ategorrieta, de la avenida de Navarra, Rodil, paseo de Ulia, avenida Alcalde José Elósegui, cuesta de Aldapeta, paseo Duque de Baena, paseo de la Fe, San Roque, Miraconcha, Alto de Amara, Calzada de Egia, Maestro Arbós, Intxaurrondo o paseo Zubiaurre, aunque también las hay de Loiola, Ciudad Jardín o Martutene.

Algunos colectivos piden que se proteja el Gobierno Civil, iglesias como San Sebastián Mártir, San Marcial o Nuestra Señora del Rosario, el edificio de Cruz Roja de la calle Matía, los depósitos de agua de Ulia o la clínica San Antonio. Y hay quien piden catalogar buena parte de los edificios del barrio de Gros, ubicados sobretodo en Secundino Esnaola, Gran Vía, Miracruz y San Francisco. Pero también hay propuestas para incluir en el Peppuc edificios del Ensache Cortázar, sobre todo de la avenida de la Libertad y Zubieta.