Reutilización, también en Navidad

De todo un poco. El mercadillo del pasado mes de julio contó con una gran asistencia de gente./
De todo un poco. El mercadillo del pasado mes de julio contó con una gran asistencia de gente.

El Kursaal acoge este fin de semana un mercadillo con artículos de segunda mano | Además habrá objetos vintage, artesanía, talleres infantiles y animación musical

ELI KORTA

Con el recién estrenado alumbrado navideño, son muchos los que ya comienzan a pensar en las compras de Navidad. Una opción es optar por artículos de segunda mano, artesanales o de productores locales. Para ello se ha organizado una edición de Navidad del ya tradicional 'Mercadabadillo', que tendrá lugar este sábado y domingo en el Kursaal. En este encuentro, organizado por la sala Dabadaba, se podrá encontrar ropa, complementos, cultura, arte y mobiliario expuestos en 130 puestos cada día desde las 11.00 hasta las 20.00 horas. Esta oferta se complementará con talleres infantiles y DJ's.

Se trata de la primera edición de Navidad que los organizadores celebran en el Kursaal, si bien este verano tuvieron una primera experiencia en las terrazas del palacio de congresos. Tal como apuntan, «llevamos más de tres años con los mercadillos en el Dabadaba y dada la afluencia que tenía, nos lanzamos a la piscina y aprovechamos el verano y el buen tiempo para hacer una edición especial en el mes de julio en las terrazas del Kursaal con más de 150 puestos».

La responsable de su organización, Laura Barrutia, asegura que la experiencia «fue una pasada». Cuenta que a la cita acudió «mucha gente apasionada por los pequeños mercados a los que les encanta encontrar gangas o pequeños tesoros. También paseantes que se quedaron para tomarse un vermut y disfrutar del ambientazo con los más pequeños». En julio organizaron una nueva edición dentro del festival Glad Is The Day en el parque Cristina Enea y asegura que, igualmente, «¡fue la bomba!».

Con este positivo balance, Barrutia cuenta que querían continuar celebrando ediciones especiales también en invierno a pesar de que el tiempo no acompañase, por lo que pusieron el foco en la edición de Navidad de este fin de semana. La oferta será variada. «Algunos acudirán desde Iparralde. Son personas que se dedican a ello, ya que en Francia hay mucha afición a los mercados de fin de semana», explica la responsable.

Asimismo, apunta que a los mercadillos acuden cada vez más vendedores artesanos que quieren darse a conocer o que ya son conocidos pero se dedican a ir de feria en feria para enseñar sus creaciones, así como comerciantes locales que quieren salir de sus tiendas para mostrar su oferta en estos espacios. Y por último, recuerda que los particulares también tienen presencia en este tipo de mercados, «tienen demasiadas joyitas en casa y quieren deshacerse de ellas».

Con todo ello, desde Dabadaba recalcan que además de crear un ambiente agradable, quieren mantener la tradición de los mercados, «una vida de calle donde los visitantes y expositores interactúan, se relacionan y muestran amor por dar una segunda vida a diferentes objetos».

Reconoce que «por suerte, estamos en un momento en el que damos valor a personas que quieren dar a conocer sus creaciones, que son únicas y exclusivas y que no tienen los medios de los grandes comercios».

Lo mismo sucede con la reutilización, en opinión de Barrutia. «¿Para qué vamos a comprar algo nuevo si tenemos maravillas de segunda mano y evitamos el coste de la producción e incluso logramos hacernos con una pequeña historia de la vida que han llevado anteriormente esos objetos?».

En este tipo de mercadillos «existe lo inimaginable». Como dice su responsable, «se pueden encontrar objetos que no habías visto en tu vida pero que son muy útiles, como una mesilla de camping plegable que tiene los platos y vasos incorporados y que con tan solo un clic se sacan para poder limpiarlos, hasta objetos de diseño que no tienen mucha utilidad pero que te da igual de lo preciosos que son».

Como curiosidad, recuerda que en una ocasión un joven presentó un juego que él mismo había inventado y que consistía en desactivar una bomba de una maleta antigua en menos de cinco minutos. «¡Nos quedamos alucinados!». Según avanzan, después de una treintena de ediciones, el Mercadabadillo que ha tenido lugar todos los primeros domingos de mes en la sala Dabadaba, pasará a organizarse de forma ocasional y en ubicaciones singulares que la organización dará a conocer en cada convocatoria, como la Casa Ciriza en Trintxerpe.

 

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