Retiran uno de los escudos del puente de Santa Catalina para someterlo a restauración

El escudo de San Sebastián fue extraído ayer de la farola más cercana al hotel María Cristina./D. S.
El escudo de San Sebastián fue extraído ayer de la farola más cercana al hotel María Cristina. / D. S.

El blasón de Donostia será repintado por una especialista para probar la pintura y la técnica y después se actuará en el resto de imágenes

Dani Soriazu
DANI SORIAZUSAN SEBASTIÁN.

El Ayuntamiento se ha tomado muy en serio la restauración de los escudos de Gipuzkoa y San Sebastián situados en las farolas del puente de Santa Catalina. Sobre todo después del cuestionable trabajo de pintura llevado a cabo por los operarios que se encargaron de rehabilitar las luminarias, y cuyo resultado se llegó a denominar como el 'Ecce Homo' donostiarra. Por ello, desde el consistorio ya se han puesto en contacto con especialistas en arte e historia y han empezado a trabajar sobre uno de estos emblemas para estudiar qué pintura es la más adecuada, qué técnica de trabajo a llevar a cabo y cómo ser fieles a la heráldica original.

Ayer mismo fue retirada una de las placa que contiene el blasón de la capital guipuzcoana, con la imagen del bergantín surcando las aguas. Según explica el concejal de Vías Públicas, Alfonso Gurpegui, la pieza, que no es fija, se extrajo de la farola más cercana al hotel María Cristina para que la empresa de pintura industrial y decorativa Kartxo se encargue de hacer un lijado manual del mismo y le aplique una capa de pintura base.

Después, una vez preparada la superficie, el escudo se dejará en manos de una técnica experta licenciada en Bellas Artes que será la encargada de llevar a cabo el pintado artístico del mismo. En todo momento estará asesorada por la historiadora Rosa Ayerbe, con la que el Ayuntamiento lleva un tiempo trabajando sobre este asunto y con la que contactó a través de la intermediación del Museo San Telmo.

«Se trata de un trabajo fino pero hecho con pintura industrial», explica Gurpegui (PSE)

El de San Sebastián se puede extraer, no así el de Gipuzkoa, sobre el que se trabajará in situ

La clave en este proceso que se va a llevar a cabo es conseguir que la pintura se conserve bien sin oxidarse, debido a la exposición de los escudos al agua y al salitre. «Se trata de un trabajo fino, pero con pintura industrial», explica Gurpegui, quien apunta que en esta fase lo que se busca es comprobar el agarre de los colores, observar las tonalidades y, en definitiva, testar el resultado. Si la solución final es satisfactoria se actuará del mismo modo con el blasón de Gipuzkoa de la misma farola. El trabajo se hará in situ ya que éste elemento, a diferencia del de San Sebastián, forma parte de la estructura de la luminaria y no puede ser extraído. Si todo el proceso recibe el visto bueno, se actuará de la misma manera en el resto de imágenes.

Deshacer el Ecce Homo

Hace unos meses la empresa encargada de la restauración de las farolas procedió por su cuenta a repintar los escudos, sin consultar ni contar con el Ayuntamiento. Los operarios modificaron los colores de los escudos durante su primera actuación a principios de año imprimiendo un tono rosáceo al de Gipuzkoa que en nada se asemeja con el original. Y hace apenas dos semanas, los mismos trabajadores se encargaron de dar una nueva mano de pintura a las heráldicas mirando ejemplos «en la Wikipedia» y empeorando la situación.

Para llevar a cabo la recuperación definitiva de estos símbolos se tendrá que eliminar, al menos, estas dos capas de pintura antes de materializar la imagen final.

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